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En Sapo de Otro Pozo, el psicólogo Mauricio Herrera abordó una temática que atraviesa a miles de personas: la llamada “crisis de los 30”. Durante la entrevista, el especialista analizó cómo las expectativas sociales, la comparación constante en redes sociales y las frustraciones personales impactan en la salud emocional de quienes atraviesan esa etapa de la vida.
La charla se emitió por FM Infinito y giró en torno a las preguntas que muchas personas comienzan a hacerse al acercarse o superar los 30 años: “¿Qué estoy haciendo con mi vida?”, “¿Estoy donde quiero estar?”, “¿Por qué no logré lo que imaginaba?”.
“Llegado un momento, comenzás a preguntarte hacia dónde va tu vida, sea en el trabajo, en el estudio o en las relaciones”, explicó Herrera durante la columna. Según el profesional, esa etapa suele venir acompañada de balances internos, frustraciones y cuestionamientos sobre las decisiones tomadas durante la juventud.
El peso de las expectativas y las redes sociales
Uno de los ejes centrales de la conversación fue el impacto de las redes sociales en la percepción del éxito personal. Herrera señaló que plataformas digitales como Instagram o TikTok generan comparaciones permanentes que profundizan sentimientos de frustración y ansiedad.
“Las redes sociales hacen creer que los demás tienen la vida resuelta: estabilidad económica, viajes, pareja, objetivos claros. Y si uno no está en ese lugar, aparece la tristeza y la sensación de fracaso”, sostuvo.
En ese sentido, el psicólogo remarcó que muchas personas cargan con mandatos sociales vinculados al éxito: tener una casa propia, una familia, estabilidad económica o una carrera consolidada antes de determinada edad.
“Hay que redefinir qué significa el éxito para uno mismo y dejar de vivir bajo parámetros ajenos”, planteó.
“El foco tiene que estar en el presente”
Durante la entrevista, Herrera también habló sobre la importancia de dejar de compararse constantemente con el pasado o con los demás. Según explicó, el exceso de ansiedad y estrés disminuye la capacidad racional para tomar decisiones.
“A mayor carga emocional, menor capacidad racional. Por eso es importante parar la pelota y preguntarse hacia dónde quiero ir”, afirmó.
El especialista recomendó trabajar en la construcción de objetivos personales reales, conectarse con actividades significativas y reducir el consumo excesivo de redes sociales para disminuir el “bombardeo mental” constante.
Además, destacó que muchas veces las personas descubren su propósito “en el camino”, y no necesariamente desde jóvenes.
Relaciones, individualismo y salud emocional
Otro de los puntos abordados fue el cambio en las relaciones afectivas y la creciente sensación de aislamiento emocional. Herrera advirtió sobre el aumento de discursos polarizados en redes sociales y cómo los algoritmos potencian divisiones y frustraciones personales.
“El algoritmo alimenta permanentemente aquello que te duele. Si alguien tiene una mala experiencia afectiva, las redes terminan reforzando ese enojo o resentimiento”, explicó.
También señaló que el exceso de individualismo y la desconexión humana pueden tener consecuencias emocionales profundas: “El vínculo con otras personas funciona muchas veces como un analgésico emocional”.
Una problemática cada vez más frecuente
Sobre el final de la columna, Herrera confirmó que recibe cada vez más consultas relacionadas con la crisis de los 30 y dificultades para encontrar propósito o estabilidad emocional.
“Tengo muchos pacientes atravesando este tipo de crisis. Muchas veces es la primera vez que se detienen realmente a pensar qué quieren hacer con su vida”, indicó.
Mauricio Herrera es psicólogo matriculado (MP 1913) y trabaja de manera presencial y online con pacientes de Salta y otras provincias del país.




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