|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
- El psicólogo Mauricio Herrera analizó el impacto que puede tener la comparación constante de las personas/usuarios y el exhibicionismo de las redes en la salud mental.
- “Los problemas actuales son exacerbados por las redes sociales y por el mundo líquido en el que vivimos”, señaló el especialista, para quien esa auto-exigencia extrema solo aumenta la frustración, la ansiedad y el vacío.
En su columna “Crisis de los 30: cuando la vida que imaginábamos no coincide con la real”, el psicólogo Mauricio Herrera analizó sostuvo que, dentro de las rutinas diarias, suelen aparecer momentos de reflexión en los que emergen preguntas “incómodas” mediante las cuales las personas evalúan si la vida que llevan se parece a la que idealizaron años atrás o si, en realidad, sus acciones cotidianas no están alineadas con ese proyecto personal.
Tales balances, que suelen aflorar en determinadas etapas de la vida, especialmente al acercarse o cumplirse ciertas décadas, están atravesados por metas personales, pero también por factores sociales, culturales y económicos que influyen en cada historia individual.
En ese sentido, Herrera señaló una problemática cada vez más presente en la era digital: el impacto de las redes sociales y la comparación constante entre personas/usuarios, quienes muchas veces construyen sus expectativas observando el contenido que consumen a diario en las diversas plataformas, el cual suele centrarse en la necesidad de mostrar que ‘todo está bien’.
“Los problemas actuales son exacerbados por las redes sociales y por el mundo líquido en el que vivimos, caracterizado por la necesidad de mostrar permanentemente. Esto genera la sensación de que los demás tienen su vida resuelta; que tienen estabilidad económica, que viajan por el mundo y que tienen sus propósitos claros”, explicó el especialista en su columna en “Sapo de Otro Pozo”, el segmento radial de este medio que se mite por la Radio de la Universidad Nacional de Salta los lunes de 16 a 18 hs.
A raíz de esa comparación con fragmentos de vidas que son editadas para la red pueden surgir sentimientos de frustración, tristeza, ansiedad o enojo. Para Herrera, estas emociones requieren un análisis más profundo relacionado con las ideas actuales sobre el éxito, el bienestar y el propósito personal.
“Tenemos que preguntarnos cuáles son las definiciones de éxito que predominan hoy y redefinir qué significa realmente para nosotros”, planteó el psicólogo al advertir sobre el riesgo de responder esas preguntas incómodas desde la auto-exigencia extrema o los mandatos sociales, ya que eso puede generar mayores niveles de frustración y malestar emocional.
En el desarrollo de su columna Herrera analizó las distintas etapas de la llamada “crisis de los 30”, desde la edad en la que comienzan las preguntas incómodas hasta las crisis existenciales modernas, pasando por la presión invisible de la constante comparación en el mundo digital.
Por supuesto, el especialista también aporta distintas herramientas para no sumergirse en la frustración o en el pesimismo constante. De hecho, utilizó un vídeo como disparador en el cual un joven de 30 años exterioriza esas preguntas incómodas y una reflexión introspectiva que se viralizó.
«No sé qué carajo hacer de mi vida; no terminé la universidad, no tengo trabajo. Hoy es 1° de abril y yo cumplo 30 años el 30 de abril. Me parece loco que son 30 días… recién me llamaron del banco porque debo«, comienza planteando el muchacho.
El licenciado Herrera sugirió enfocarse en el presente y el futuro y no tanto en el pasado, que es donde se apoya esa suerte de ‘bombardeo de pensamientos’ a modo comparativo: «Hay que entrenar la mente para mirar hacia el futuro. Es un cambio de perspectiva. Esto se trabaja en terapia, con técnicas emocionales y de relajación para detener pensamientos negativos».





Leave a comment