Con el patrocinio de su abogada Mariana Gallego, la ex primera dama Fabiola Yáñez presentó un escrito ante el fiscal Ramiro González en el marco de la denuncia por agresiones físicas y hostigamiento psicológico contra el ex presidente Alberto Fernández.
La ex primera dama reveló que, en 2016, cuando apenas había comenzado su relación con Alberto Fernández, ella quedó embarazada. Ante esta situación, dijo que su ex pareja la habría inducido para que aborte, lo que configuraría como “violencia reproductiva”, según la denuncia ventilada por el portal Infobae. Dicha presión se ejerció, según detalla, mediante “el desprecio y el rechazo” que suponían ciertas actitudes, como la falta de diálogo.
En su declaración, además, Yáñez sostuvo que el ex jefe de la Unidad Médica Presidencial, Federico Saavedra, conocía de al menos un episodio de violencia que habría sucedido en la quinta de Olivos antes de que naciera su hijo: dijo que discutieron, que Alberto le dio un golpe de puño que le dejó marcas en el ojo y que Saavedra le recetó “globulitos de árnica”.
Y sobre los días posteriores a tal episodio, la ex primera dama afirmó: “Estuve así paseándome por días dentro de la casa, en Olivos, obligada a no salir para que no se viera el golpe”.
El Cohete reconstruye: Fernández dice conservar chats con la madre de Yáñez, en los que compartirían la preocupación por el alcoholismo de ella, y reitera en forma obsesiva varias preguntas:
—Si soy un golpeador, ¿por qué se sometió a un tratamiento de fertilidad para que tuviéramos un hijo?
—¿Por qué no hay un solo testimonio de alguien a quien ella le hubiera contado del alegado maltrato?
—Viví 17 años con Marcela Luchetti (la madre de su hijo Tani) y 10 con Vilma Ibarra, y no hay un solo episodio de que yo las haya agredido.
Por su parte, el diario español dice: “Fernández, durante la entrevista con este periódico, niega la acusación de Yáñez y dice que no se lo “tiene que contar a los diarios”, sino “probarlo ante la justicia”, y que la desmontará en los tribunales. Cuenta que los cuatro años de convivencia en Olivos estuvieron plagados de peleas, pero dice no recordar el día que Yáñez le recriminó que llevase tres días golpeándola ni cómo los chats y fotografías que parecen incriminarlo llegaron al teléfono de su secretaria privada”.
Como sea, ahora la ex primera dama deberá declarar ante el fiscal vía Zoom- puesto que vive en España- para respaldar sus denuncias por “lesiones graves” y “amenazas coactivas”. En tanto que Alberto, patrocinado por la abogada Silvina Carreira, ya prepara su defensa, en la cual asegura que podrá desmentir las acusaciones en tribunales.



