Alberto Fernández negó la acusación de Fabiola Yáñez, quien lo denunció por presuntos golpes físicos y hostigamiento psicológico, y dijo que en todo caso su ex pareja no se lo “tiene que contar a los diarios” sino “probarlo ante la justicia”. Según Fernández, él tiene cómo demostrar que la denuncia es falsa: asegura que la desmontará en los tribunales. También sugirió que Fabiola lo denunció porque “alguien la incentivó con otros fines”.
Las declaraciones del expresidente fueron publicadas en el diario español El País, donde reconstruyen: “Cuenta que los cuatro años de convivencia en Olivos estuvieron plagados de peleas, pero dice no recordar el día que Yañez le recriminó que llevase tres días golpeándola ni cómo los chats y fotografías que parecen incriminarlo llegaron al teléfono de su secretaria privada”.
“Estoy siendo acusado de algo que no he hecho. No he golpeado a Fabiola. Nunca he golpeado a una mujer. Estuve 18 años con la madre de mi hijo mayor y 11 años con Vilma Ibarra [exsecretaria Legal y Técnica de su presidencia] y nunca he tenido un episodio de esa naturaleza. He visto las fotografías por los medios, pero no he tenido acceso a la causa aún. Nunca llegaron a mi conocimiento por ningún medio. Lo que voy a hacer es esperar, ir a la justicia y que la justicia resuelva”, sostuvo AF.
Alberto Fernández es consultado en reiteradas oportunidades por los hematomas de las fotos que circularon de Fabiola: “Sé en qué situación personal estaba ella y no quiero exponerla públicamente. Para dar respuesta a esa pregunta tendría que contar cosas que no debo contar en los medios. No estoy para alimentar toda la mugre que mediáticamente se está generando. Los recibí a ustedes para decirle a los ojos que no he sido autor de ninguno de esos hechos”.
Cuando se le consulta por la frase “me golpeaste tres días seguidos”, que aparece en la conversación difundida como que Fabiola le recrimina, Fernández dice que “no es cierta”. Yo no la golpeé. También sé en qué contexto lo dijo Fabiola. Y por eso mi respuesta: no le digo “perdón porque te golpeé tres días”. Le digo ‘me siento mal, pará’”.
Tras negar la violencia física, El País consulta por la violencia verbal. “Uno cuando se enoja dice muchas cosas y puede ser ofensivo (…). Si eso fuera así, yo también lo padecí”, responde. Más adelante aclara: “No sé si la palabra es violencia. Lo que sí digo es que en nuestros años de convivencia hubo momentos en los que sufrí muchas situaciones que me tocaron vivir y no se las quiero atribuir a Fabiola”.
Ahora la ex primera dama deberá declarar ante el fiscal vía Zoom- puesto que vive en España- para respaldar sus denuncias por “lesiones graves” y “amenazas coactivas”, los delitos que figuran en la presentación realizada con el patrocinio de su abogada Mariana Gallego en la cual asegura que el entorno presidencial conocía de los golpes.
En tanto que Alberto, cuya defensa está a cargo de Silvina Carreira, ya prepara su estrategia judicial recluido en un departamento en Puerto Madero. De momento, el juez federal Julián Ercolini– a quien Fernández recusó sin éxito por enemistad manifiesta- dispuso el secuestro del teléfono del expresidente.



