Javier Milei encabezó el acto por el Día de la Bandera en Rosario, Santa Fe, y volvió a convocar a las autoridades políticas y gubernamentales, empresarios y trabajadores a suscribir el frustrado “Pacto de Mayo” el próximo 9 de Julio en Tucumán, cuando se celebre el Día de la Independencia.
“Depongamos las anteojeras partidarias y despojemos de nuestros intereses particulares para trabajar para volver a ser una potencia”, sostuvo Milei en su discurso. Luego el Presidente regresó a Buenos Aires y recibió en la Casa Rosada a cuatro gobernadores: Gustavo Sáenz (Salta), Carlos Sadir (Jujuy), Raúl Jalil (Catamarca) y Osvaldo Jaldo (Tucumán).
Los mandatarios norteños entregaron a Milei el “Pacto de Güemes”, un documento que contiene una serie de reclamos por financiamiento a obras de infraestructura, una propuesta para establecer un nuevo régimen de coparticipación federal de impuestos y el proyecto del Corredor Bioceánico.
El financiamiento de gran parte de esas obras a realizarse en Salta (viviendas, escuelas, gasoductos, plantas depuradoras) ya fue acordado entre Sáenz, el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, y el Jefe de Gabinete, Guillermo Francos, quienes prometieron al Gobernador que habrá dinero para continuar con la construcción de diversos proyectos.
Sobre el régimen de coparticipación federal de impuestos, vale decir que se trata de una iniciativa cuyo contenido no se conoce exhaustivamente porque no hubo más información oficial. La narrativa del oficialismo salteño intentó quitar las connotaciones políticas del llamado “Pacto de Güemes” y se limitó a comunicar las demandas por obras.
DIPUTADOS
La reunión de Milei con los Gobernadores duró 40 minutos y hablaron sobre el futuro de la Ley Bases y del Paquete Fiscal en la Cámara de Diputados. Sáenz, Jalil, Sadir y Jaldo aportaron al gobierno de La Libertad Avanza+PRO los votos de legisladores de sus espacios para sancionar ambos proyectos.
ALINEAMIENTO A LA FUERZA
La relación de los Gobernadores del Norte Grande- que integran 10 provincias- con la Administración Milei ha tenido distintos matices durante los seis meses de gobierno de La Libertad Avanza.
El primero en alinearse con Milei fue el tucumano Jaldo; luego se plegaron a la liga de “aliados” el catamarqueño Jalil, el salteño Sáenz, el correntino Gustavo Valdés y el misionero Hugo Passalaqua; mientras que el jujeño Sadir es aliado por naturaleza al igual que el chaqueño Leandro Zdero, pues integran la liga de mandatarios de Juntos por el Cambio. Pero entre las provincias del NEA y del NOA hay mandatarios críticos con Milei, como el riojano Ricardo Quintela, el formoseño Gildo Insfrán y el santiagueño Gerardo Zamora.
Todos los gobernadores sufrieron el ajuste libertario en los primeros meses del año. En parte, fue la presión- o extorsión- del gobierno de Milei la que terminó alineando posiciones entre los llamados “aliados”. El salteño Sáenz mantuvo su posicionamiento “provincialista” para unir a pseudo-kirchneristas, conservadores, liberales, autonomistas y otros espacios políticos bajo el poncho de Güemes y, así, arrancarle a la Nación parte del dinero que venía recortando desde el 10 de diciembre pasado. Dinero para obras, claro está.
La estrategia de Sáenz de exhibir musculatura política se complementó con el reclamo público en cada acto o entrevista que tuvo y en presentaciones judiciales por casos particulares, como la eliminación del Fondo de Incentivo Docente (FONID) y del Fondo Compensador al Transporte del Interior.
Pese a colaborar con sus proyectos en el Congreso, la Nación todavía no ha restituido los subsidios nacionales al transporte ni a los docentes. En el primer caso, el ajuste fue trasladado al usuario con la suba estrepitosa del boleto en SAETA, mientras que el segundo forma parte del reclamo de gremios docentes a la Provincia para que se haga cargo con fondos propios.
Una vez entregado el “Pacto de Güemes”, ahora queda esperar las respuestas del Gobierno de Milei, que seguirá de cerca lo que suceda en el Parlamento. El próximo encuentro confirmado entre los Gobernadores y el Presidente será en Tucumán el 9 de Julio. Sáenz llegará más tranquilo: ya pudo tener su reunión con Milei. No hará falta que haga discursos a los gritos- como sucedió en la Circunvalación Oeste- ni que se avergüence de los diputados libertarios por defender a Milei, pues ahora es él mismo quien banca la gestión nacional.



