Al igual que otros años, la figura del General Martin Miguel de Güemes ha sido tironeada por los distintos sectores de la política local que buscan atribuirse los mismos ideales y hacer propias las hazañas militares de quien fuera Gobernador de Salta en 1815 y líder del Ejército en la frontera norte durante la gesta independentista.
El gobernador Gustavo Sáenz no fue la excepción. Para el aniversario número 203 del fallecimiento de Güemes invitó a la vicepresidenta Victoria Villarruel y reunió a cuatro de los diez gobernadores del Norte Grande: Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Carlos Sadir (Jujuy) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero).
Durante los homenajes al Gral. Güemes, Sáenz entregó a Villarruel el documento que detalla los reclamos a Nación por financiamiento a obras de infraestructura (llamado “Pacto de Güemes”). El mismo fue avalado por el exgobernador Juan Manuel Urtubey, por el senador Juan Carlos Romero y por dirigentes empresariales y sindicales de toda laya.

Con la vestimenta que utilizan los gauchos salteños, Villarruel recibió el “Pacto de Güemes”, un proyecto por el Corredor Bioceánico y otro sobre un nuevo régimen de coparticipación federal de impuestos y dijo que se los llevaría al Presidente Milei para analizarlos.
De esta manera, los libertarios quisieron “su gesta” al protagonizar un desplante en el acto por Güemes acusando utilización política por parte de Sáenz y aliados. En los hechos, y en el Congreso, ambos caminos confluyen en las votaciones a favor de la Ley Bases y el Paquete Fiscal.
Lo que divide a libertarios y saenzistas tal vez sea la puja por el poder en el armado de listas para las legislativas de 2025. Los primeros no quieren ser subordinados a un acuerdo entre la Casa Rosada y el Gobierno de la Provincia.



