Si bien Javier Milei dijo que la economía se comportaría “como un pedo de buzo” (iría hacia arriba y rápido) y que sus adláteres sostienen que ya hay “brotes verdes”, los datos acerca de la situación en las pequeñas y medianas empresas no son para nada alentadores.
Es que, según un informe del sector industrial, la actividad manufacturera de las pymes cayó 8,7% de forma interanual en agosto. Con ello, la retracción acumulada en los primeros ocho meses del año se ubica en 16,9% frente al mismo periodo de 2023.
La actividad sí mostró una leve suba de 3% al medir la actividad en comparación con el mes anterior. Sin embargo, hubo caídas en la mayor parte de los sectores: “Papel e impresiones” -21,1%; “Químicos y plásticos” -15,5%; “Alimentos y bebidas” -10,8%.

Respecto al uso de la capacidad instalada, en agosto las fábricas funcionaron al 60%, lo que significa una baja de 0,6 puntos desde julio y una suba de 10 puntos en comparación al panorama de enero.

El panorama sugiere que las PYMES no han obtenido una reactivación económica ni tampoco tienen expectativas en un corto plazo de mejoras.
La mayoría de los consultados (58,8%) considera que debe haber una reducción de impuestos y un estímulo a la demanda interna (14,6%), dos aspectos que no están en la agenda del gobierno de Milei.



