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- El espacio dedicado a la música negra dentro del festival tendrá su propia película.
- “La Casita del Blues: el corazón negro del Cosquín Rock” se proyectará este jueves 29 de octubre en el Cine Arte Córdoba, con entrada gratuita.
En medio de la multitud y la magnitud del Cosquín Rock, hay un espacio donde el blues recupera la cercanía de los clubes y las reuniones musicales: La Casita del Blues. A diez años de su inicio, tendrá su propio documental.
Dirigida y producida por Matías Salemme, la película “La Casita del Blues: el corazón negro del Cosquín Rock” reconstruye el recorrido de un escenario que se convirtió en un punto de encuentro entre músicos, distintas generaciones y público, con el blues y la música negra como protagonistas.
El blues se conoce como «música negra» porque fue creado y desarrollado por comunidades afroamericanas en el sur de Estados Unidos a finales del siglo XIX.
Las raíces históricas de la música blues en Sociedad de Historia Intelectual Afroamericana
La Casita nació inspirada en las galerías de las casas del sur de Estados Unidos, territorio fundamental en la historia del blues. Con el paso de los años, construyó una identidad propia dentro de uno de los festivales de rock más convocantes de la Argentina.
“Es el bastión de resistencia de música negra en el Cosquín Rock”, sostiene José Palazzo, creador del festival, al definir el lugar que ocupa este escenario dentro de la programación.
Músicos, historias y escenas detrás del escenario
Por La Casita del Blues pasaron artistas y proyectos como Memphis la Blusera, el brasileño Toyo Bagoso, Claudette King —hija de B. B. King— y Búfalos Sedientos, entre muchos otros.
El documental reúne testimonios de músicos como Juanse, Piti Fernández, Tete Iglesias, Celeste Carballo, César Valdomir, Marlene Suchy e Iván Singh. A esas voces se suma el relato de Palazzo, que recorre el backstage, recupera momentos inéditos y reconstruye el espíritu de un espacio que propone otra forma de vivir la música dentro de un festival multitudinario.
La película busca mostrar no solamente lo que sucede sobre el escenario, sino también el trabajo y las experiencias que se construyen detrás de él y del lado del público.
Una historia contada desde adentro
Matías Salemme, director y productor del documental, también forma parte de la historia de La Casita del Blues como productor y coordinador desde sus inicios. Esa experiencia personal atraviesa el proyecto audiovisual.
“Para mí realizar el documental de La Casita del Blues, el corazón negro del Cosquín Rock, fue muy especial, porque formo parte de la Casita como productor y como coordinador desde sus inicios”, expresó Salemme.

Y agregó: “Diez años después, plasmar en un documental todo este trabajo que venimos haciendo me emociona mucho. Poder transmitir realmente la esencia que se vive en la Casita, ya sea en el escenario, atrás y también adelante con la vivencia del público, fue algo fantástico”.
Así, la película se propone como un registro de una década de música, encuentros y construcción colectiva. También pone en primer plano la persistencia del blues y de las tradiciones de la música negra en un festival asociado principalmente con el rock.





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