|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
- La Administración libertaria busca tumbar la ley que obliga a las empresas a informar la composición nutricional de los productos, entre otros puntos.
- El argumento oficial es que no hay un modelo único a nivel internacional sobre etiquetado y que los “perfiles nutricionales” pueden generar “confusión”.
- Especialistas advierten por un retroceso en materia de salud pública que perjudicará a la sociedad. El factor económico, entre el supuesto costo adicional y la caída del consumo.
El gobierno de Javier Milei envió un proyecto al Congreso para derogar la Ley de Etiquetado Frontal en alimentos, la normativa que obliga a las empresas a informar la composición nutricional de sus alimentos no sólo con el cuadro técnico informativo, sino también con los octógonos de color negro que precisan el exceso de azúcares, de sodio, de grasas totales, de calorías y de grasas saturadas.
La argumentación del Gobierno para tumbar la normativa es que tiene “diversas limitaciones técnicas, regulatorias, operativas y económicas” y que “no existe un modelo único y uniforme a nivel internacional” sobre etiquetado, lo que podría “inducir a interpretaciones simplificadas o poco precisas respecto del perfil nutricional integral de determinados alimentos, generando confusión”.
A su vez, el proyecto del oficialismo sugiere que la Ley de Etiquetado Frontal genera un coste adicional a las pequeñas y medianas empresas por el rediseño de envases, adecuación de procesos y evaluación técnica. Un argumento que, huelga decir, no forma parte de las quejas del sector productivo alimenticio.
El diputado nacional Pablo Yedlin (Unión por la Patria) dijo que la derogación propuesta por el Gobierno “no es defender la libertad” y sostuvo que hay una contradicción flagrante con la supuesta agenda de prevención, alimentación saludable y cuidado de la gente frente a los ultra-procesados que sacó a relucir el ministro de salud Mario Lugones con su par estadounidense Robert Kennedy.
“El octógono no prohíbe comprar. No clausura empresas. No le saca a nadie la posibilidad de consumir lo que quiera. Solo informa y además funciona. Justamente por eso molesta: porque un consumidor informado es menos manipulable”, señaló el diputado peronista al defender la normativa.
Finalmente, el legislador oriundo de Tucumán y presidente de la Comisión de Salud en la Cámara baja nacional consideró que derogar la ley es “entregarse al lobby y retroceder en salud pública”: “’Menos verso con la alimentación saludable’”.
De hecho, el Gobierno reconoce en los argumentos para tumbar la ley que las publicidades de empresas alimenticias solían confundir al consumidor con información engañosa. Una triquiñuela que quedó atrás gracias a la Ley de Etiquetado Frontal sancionada en 2021.
La ley fue sancionada por amplia mayoría en ambas Cámaras del Congreso, pese al lobby de la industria. Durante el debate parlamentario se expusieron datos relevantes sobre el impacto de ciertos componentes en la salud poblacional, como por ejemplo que el 66% de los 45 millones de habitantes de Argentina padecía ya sobrepeso, el 32%, obesidad, y que el 42% sufría de presión arterial alta.




Leave a comment