El Gobierno atraviesa una crisis política interna que combina despidos y renuncias en el Gabinete empapadas en un mar de sospechas entre sus propios integrantes. La desconfianza nace en la cabeza del Poder Ejecutivo con la tensa relación entre Javier Milei y Victoria Villarruel.
Desde hace tiempo que un sector en La Libertad Avanza sugiere que Villarruel construye poder propio porque tiene aspiraciones de llegar a la Presidencia, lo que ha despertado recelos de Milei. Un contrapunto fue el auto-aumento de las dietas en el Senado, una medida que se dio a contramano de lo quería el Presidente, según manifestó luego.
La desconfianza presidencial fue ventilada por el periodista Luis Majul, quien a través de la señal La Nación + dijo que “en el Gobierno tampoco confían mucho en Villarruel” porque “dicen que la vicepresidente tiene un proyecto político propio, que no apoya a La Libertad Avanza porque no le importa tanto el proyecto del que es parte y que solo está en su puesto para divertirse”.
Ahora el ministro del Interior, Guillermo Francos, deberá suplir a Posse haciendo la política que Milei no entiende, según dijo en una entrevista al confirmar su ascenso a la coordinación de ministerios. Francos ya comenzó a trabajar más de cerca con la vicepresidenta y titular del senado Victoria Villarruel.
También se anunció el desembarco de Federico Sturzenegger, quien fuera funcionario de los gobiernos de los expresidentes Fernando De la Rúa y Mauricio Macri.
Y, finalmente, se habla de las salidas de la canciller Diana Mondino- que ha llegado con Posse- y del Ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, quien estaría enfrentado con el asesor presidencial Santiago Caputo.



