Desde hace un tiempo la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMT) emprendió una guerra contra los trabajadores del volante que captan clientes a través de la plataforma UBER y otras similares. El secuestro de vehículos y la aplicación de multas se volvieron moneda corriente en publicaciones del Boletín Oficial.
En ese marco, en el Concejo Deliberante de Salta Capital encendieron luces verdes para tratar de regular el sistema. El titular del cuerpo Darío Madile sostuvo que “Uber es una empresa que está instalada en todas las ciudades del mundo y Salta no es ajena” de manera tal que el sistema “ya está instalado y vino para quedarse”.
Madile afirmó que desde Avenida Republica del Líbano están trabajando con la intendencia a cargo de Emiliano Durand en un proyecto de ordenanza para establecer un marco regulatorio que permita, además, incrementar los recursos municipales, según dijo a El Expreso.
Para Alvarado, “es una mentira que le va a generar trabajo a esa gente que lo fue a ver”. “No podemos permitir que sea una apertura para cualquiera que pueda brindar el servicio”, bramó el también dirigente del PJ y exconcejal en diálogo con El Expreso.
Los trabajadores del volante deben sortear las dificultades económicas que desalientan a potenciales clientes, el aumento de los insumos- combustibles y repuestos- y la competencia desleal con UBER por los precios diferenciales que utilizan, que llegarían a ser hasta un 30% más barato, según Alvarado.
Por tales motivos es que se produjo una suerte de migración de los taxistas y remiseros hacia UBER, una práctica que fue alentada en paralelo a los nuevos usos de los servicios mediante tecnologías. Un panorama desalentador para los dirigentes gremiales y también para las tradicionales empresas propietarias de licencias. Ahora, la discusión se traslada al Concejo Deliberante.



