La Cámara de Diputados de la Nación aprobó el veto de Javier Milei a la Ley de Financiamiento Universitario tratada este miércoles 9 de octubre. Fue por 160 votos a favor de la ley/rechazo del veto, 84 votos negativos a insistir con la ley/respaldar el veto y 5 abstenciones, en un esquema en el cual se necesitaban los dos tercios de los presentes.
Acompañaron a los bloques oficialistas de La Libertad Avanza y el PRO los “aliados” del MID, del bloque tucumano “Independencia”, el monobloque CREO, cuatro radicales con peluca y uno del bloque Por Santa Cruz.
En tanto que, votaron por la negativa del veto (insistir con la ley de financiamiento) los diputados del bloque peronista Unión por la Patria, gran parte del bloque de la Unión Cívica Radical, el Frente de Izquierda, Encuentro Federal, la Coalición Cívica y la exlibertaria Lourdes Arrieta.
Finalmente, hubo 5 abstenciones de diputados sin poder de decisión propia, pues responden a los Gobernadores de sus provincias, la mayoría de ellos del bloque Innovación Federal.
El argumento de La Libertad Avanza es que el incremento salarial de los trabajadores y el empalme presupuestario con la inflación rompen el equilibrio fiscal. Según la Oficina del Presupuesto del Congreso (OPC), la medida generaría en el ejercicio vigente un impacto fiscal de $735.598 millones, lo que equivale al 0,14% del PBI.
A su vez, en el proyecto de Presupuesto 2025 que presentó Milei se estipula un gasto total de $3,8 billones para universidades nacionales. Una cifra sumamente inferior a lo que calcula el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) para que las instituciones sigan funcionando: $7,2 billones.



