Hoy se cumplen 50 años del fallecimiento del General Juan Domingo Perón, el militar, escritor y líder político que fue electo Presidente de la Nación en tres oportunidades- 1946, 1952 y 1973– y cuyo legado se mantiene vigente en las discusiones de la vida cotidiana del país.
A los 78 años, Perón atravesaba la primera etapa de su tercera presidencia. Había regresado al país en noviembre de 1972 luego de 18 años de exilio tras el Golpe de Estado de 1955 y la feroz proscripción desatada con posterioridad, tanto por las dictaduras militares como así también por sectores políticos opositores al justicialismo.
El General había ganado en los comicios de octubre de 1973 con casi el 62% de los votos frente al 25% de Ricardo Balbín, el candidato del radicalismo. Sin embargo, al poco tiempo la salud de Perón se fue deteriorando hasta que, el 1° de julio de 1974, días después de su último discurso desde el balcón de la Casa Rosada, falleció de un paro cardíaco.
Durante los Gobiernos de Perón se desplegaron medidas económicas y sociales que promovieron el desarrollo industrial nacional y la inclusión de la clase trabajadora a partir de la creación de una serie de derechos que se comenzaron a materializar desde su cargo en la Secretaria de Trabajo y Previsión Social.
El proceso de substitución de importaciones (con dos Planes Quinquenales), la creación de empleo y la sindicalización de los trabajadores, la gratuidad en la enseñanza universitaria, el voto femenino- impulsado por Eva Perón, esposa del Presidente y guía espiritual del movimiento- y la estatización de empresas estratégicas para el desarrollo del país fueron algunas de las políticas del peronismo.
El 12 de junio fue el último discurso de Perón desde el balcón de la Casa Rosada. En la Plaza de Mayo se congregaron miles de personas para hacer llegar su amor a ese líder que regresó al país como un “león herbívoro”, tal como lo dijo el mismo en su retorno a la Argentina. De aquel discurso podemos citar otras frases históricas:
• Nosotros no defendemos ni defenderemos jamás otra causa que no sea la causa del pueblo.
• Yo sé que hay muchos que quieren desviarnos en una o en otra dirección; pero nosotros conocemos perfectamente bien nuestros objetivos y marcharemos directamente a ellos, sin dejarnos influir por los que tiran desde la derecha ni por los que tiran desde la izquierda.
• hay muchos que pretenden manejarnos con el engaño y con la violencia. Nosotros, frente al engaño y frente a la violencia, impondremos la verdad, que vale mucho más que eso.
• Llevaré grabado en mi retina este maravilloso espectáculo
• Compañeros, con este agradecimiento quiero hacer llegar a todo el pueblo de la República nuestro deseo de seguir trabajando para reconstruir nuestro país y para liberarlo. Esas consignas, que más que mías son del pueblo argentino, las defenderemos hasta el último aliento.
• Yo llevo en mis oídos la más maravillosa música que, para mí, es la palabra del pueblo argentino»



