Un 18 de julio de 1994 se produjo la voladura del edificio de la AMIA ubicado en la Ciudad de Buenos Aires. Fue a las 9.53 hs. Como consecuencia, murieron 85 personas y hubo más de 200 heridos.
“Se estima que se usaron unos 300 kilos de nitrato de amonio, que es generalmente utilizado como fertilizante, para armar la bomba”, dijo una fuente de la causa a elDiarioAR. El coche-bomba habría sido entregado por Carlos Telleldín, ex reducidor de autos.
En el caso no hubo condenados por el atentado, aunque sí por causas paralelas. Telleldín fue condenado por recibir 400 mil dólares de la entonces Secretaria de Inteligencia de Estado (SIDE) para involucrar a unos policías de Buenos Aires y, así, desviar la investigación entorpeciendo la búsqueda de verdad.
La fuente consultada por la periodista Emilia Delfino en elDiarioAR dice también que “el grupo de terroristas que ejecutaron el hecho pertenecen al Hezbollah”.
En el centro de la escena aparece Salman Raouf Salman o Salman El Reda, quien estuvo en Buenos Aires en julio de 1994 y que tendría contactos con Irán por su vínculo con Mohsen Rabbani, ex agregado cultural iraní.
A su vez, por las irregularidades en el proceso investigativo y por el involucramiento de funcionarios judiciales, espías y policías, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó al Estado Argentino por haber privado de verdad histórica y de justicia a las víctimas y a toda la sociedad.
La CIDH también pidió reformas sobre el uso de información de inteligencia en las causas judiciales y sobre el acceso a la documentación.
(E.F.)



