Zanella cerraría fábrica: Crisis económica, robos y empresarios ¿confundidos?

Ni el calor pudo repuntar las ventas de motos y la industria nacional se desploma. Un tema de la cumbia popular que explica la situación actual: los robos aumentan al ritmo de la crisis y arrastra el discurso de la mano dura.  

Por Emiliano Frascaroli

Ante la caída del consumo, la suba de costos y las altas tasas de interés, el mercado interno profundiza su crisis. Esta vez tocó a la empresa de motos Zanella ubicada en Mar del Plata que se encamina a su cierre luego de achicar su planta de personal.

Hugo Bravo, secretario administrativo de la Unión Obrera Metalúrgica de la zona, dijo a Página 12: “La fábrica tiene una actividad mínima, tal vez entregan algún pedido. Pero todo el personal está suspendido y el destino es el cierre”. Anteriormente la empresa intimó a una reducción del salario para sostener las fuentes laborales, aunque progresivamente la planta se redujo de 47 a 37 trabajadores.

El dirigente metalúrgico señaló como causas principales a la devaluación y su consecuente caída en las ventas. Ni siquiera el cambio de época a un clima más cálido repuntó las ventas. “El laburante es el que compra motos, pero hoy no sobra nada, la prioridad es pagar las boletas. Es comer, pagar las cuentas y rogar que no te cierren la fuente laboral”, dijo Bravo a P12.

La otra cara de la destrucción de las empresas, o más bien su consecuencia, se ve reflejada en los datos que arrojó un relevamiento de la Cámara de Fabricantes de Motovehículos. Según la Cafam, el patentamiento de motos cero kilómetro cerró 2018 con una caída del 16,5%, lo que significa más de 115 mil motos menos respecto a lo que se vendió en 2017. 

Sin embargo, la cosecha de hoy es lo que se sembró ayer. En 2017, el presidente de Zanella, Walter Steiner, celebró el incremento en ventas durante ese año y proyectó crecer en 2018 hasta 200 mil unidades vendidas. Venía con el impulso de nuevos modelos y convenios con bancos, dijo Steiner, pero la coyuntura económica no permitió si quiera continuar con la actividad al máximo de su capacidad.

¿Falló el cálculo, se depositó confianza en un gobierno que no diseñó políticas para atender la industria nacional o las empresas ven con buenos ojos la destrucción del empleo como la antesala de una flexibilización laboral institucionalizada? Las preguntas que surgen son varias, aunque la realidad es una sola: si el presidente Macri insiste en que «este es el camino», es porque no es así, al menos en beneficio de las mayorías argentinas.

Tal vez una comparación con la música popular ayude a comprender la crisis económica desde lo social y no a partir de los números. Se trata de una ecuación que combina el tema de la banda de cumbia Mala Fama «La motito de Carlitos», la caída en las ventas como consecuencia de la destrucción del empleo y la multiplicación de robos.

«Le robaron la motito al boludo de Carlitos», canta Hernán Coronel. El buen Carlitos es un laburante más que pudo comprar su motito Zanella, pongámosle, en épocas donde se pensaba al trabajador como el organizador de la estructura nacional. Pasó el tiempo y hubo cambios. Entonces, un Carlitos más de algún barrio cercano se quedó sin laburo. Y no le quedó otra que salir a robar, justamente, una motito por ahí.

No es un capricho decir que la situación económica arrastra aumento de delincuencia, lo cual permite a Cambiemos instalar el discurso de mano dura. Según Jorge Giordano, gerente de la Cámara de Agentes de Telecomunicaciones Móviles de Argentina (CATEMA),  en el primer semestre de 2018 se reportaron 5.000 robos por día de celulares en la Ciudad de Buenos Aires. El especialista dijo a Diario Popular que “el factor económico está causando problemas, acompañado por la suba del dólar y que en épocas de crisis aumenta la cantidad de bandas dedicadas a robar celulares”. 

Pero no hace falta irnos muy lejos para detectar el incremento de robos a causa de la crisis. Un informe del Ministerio de Seguridad de la Nación de 2016 señaló que Salta lidera el podio de las provincias del norte en cantidad de hechos: 17.889 mil ilícitos, de los cuales la Ciudad aportó más de once mil casos.  Entre paréntesis: un estudio realizado por el Instituto de Estudios Laborales y del Desarrollo Social (Ielde) de la Universidad Nacional de Salta, encabezado por el economista Jorge Paz, dio cuenta que un 40 por ciento de la población salteña está sumida en “pobreza multidimensional”.

Los datos son duros de distintos informes son un espejo de la realidad cotidiana. Y todo está sumergido en un modelo de país que la alianza Cambiemos fabricó destruyendo el empleo, ajustando la inversión pública, alentando la violencia y utilizando maliciosamente la desesperanza social como elemento de campaña.

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