Urtubey, Massa, Schiaretti y Vidal: las alternativas al «populismo» que tenía Macri

Un diputado nacional reveló las cartas que ofrecía Juntos por el Cambio a los inversores «si les iba mal». Entre ellas, aparecía el por entonces mandatario salteño y candidato a vicepresidente de Lavagna.

Por Carlos Córdoba

La Alianza Cambiemos– reconvertida en Juntos por el Cambio– analiza su futuro político desde el pasado y el presente. Distintos funcionarios y dirigentes discuten cuáles fueron los «errores» que los llevaron a la derrota electoral tras sólo un período de gobierno, mientras intentan limar asperezas internas de quienes pugnan por la conducción opositora.

Por supuesto que las consecuencias económicas del plan neoliberal, que afectó a las mayorías, es el principal factor. La destrucción del empleo, la depreciación del salario, la fuga de divisas y el feroz endeudamiento externo son heridas que perduran hasta hoy e incluso se agravaron por la pandemia del coronavirus.

Según el diputado nacional Luciano Laspina (PRO) la «vuelta al populismo» se dio porque algunos sectores de la gestión Mauricio Macri «dinamitaron» la posibilidad de una coalición de gobierno para la reelección.

«Yo recuerdo recibir inversores en el año 2016, cuando Argentina era una estrella de los mercados internacionales, y yo les decía: ‘Bueno, mirá, si nos va mal a nosotros lo tenés a Sergio Massa, a Juan Manuel Urtubey, a (Juan) Schiaretti o María Eugenia Vidal. ¿Con cuál te quedás? Y obviamente los inversores, con cualquiera de esos veían que no había una vuelta al populismo«, contó el legislador en el programa Odisea Argentina que se transmite en La Nación+.

Laspina retomó la buena relación con el opoficialismo de los primeros años de Cambiemos y señaló el quiebre de la misma como el principio del fin. «Cuando esa coalición opositora de centro racional empieza a desdibujarse… el gobierno de Macri pierde gobernabilidad, ese centro racional se diluye y emerge como alternativa a una crisis el kirchnerismo, que es la vuelta al populismo», sostuvo en el programa que conduce Carlos Pagni, quien adelantaba las posturas de acreedores privados en la renegociación de la deuda con Argentina.

Luego, el diputado macrista señaló a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner como la figura que impide una coalición gubernamental en la actualidad. Antes, había dicho que el diputado Máximo Kirchner tenía ideas que atrasan 30 años. Vaya ayuda para clarificar el panorama.

En otro tramo de la entrevista, el diputado macrista hizo una comparación retomando viejas acepciones que la oligarquía utilizó históricamente para denigrar al peronismo, o como ellos le llaman «los descamisados» o «cabecitas negras», la expresión política de las mayorías populares de Argentina.

«Al inicio del gobierno, había muchos argentinos que incluso votaron por Alberto Fernández con la esperanza especialmente que sea la ‘esperanza blanca’ del kirchnerismo», deslizó el economista ortodoxo oriundo de Rosario, Santa Fe.

Más allá de la definición de «populismo» en torno a las teorías académicas, la utilización de ese término es utilizada por la clase privilegiada argentina para demonizar los proyectos políticos nacional-populares. Se trata de una cuestión de enunciación que sirve para denostar desde el sentido común a los gobiernos que buscan ampliar los derechos del Pueblo. O, lo que es lo mismo, es la definición que utilizan las corrientes políticas que defienden intereses de clase en contra de la intervención del Estado para regular la ley de la selva, que bien se sabe termina perjudicando a los más desfavorecidos.

«El estereotipo tomó la parte por el todo, arrojó vituperios racistas sobre los sectores más débiles y postuló que ésas eran las bases sociales del peronismo. Las clasificaciones sociales del color en Argentina presentan la peculiaridad de que blanco y negro aluden, más que al color de piel, a la jerarquía de clase y étnica de las personas. Además, “negro” se asocia de manera directa a su identificación política», explica Alejandro Grimson en un trabajo titulado «Raza y clase en los orígenes del peronismo: Argentina, 1945«.

Laspina- que preside la Comisión de Presupuesto- reveló las cartas que la gestión anterior le mostraba al capital extranjero para darle continuidad a una política de empobrecimiento de muchos y acumulación de pocos, con fuga, evasión y defraudación al Estado de por medio. Uno de los mencionados, Massa, terminó siendo parte del Frente de Todos; Urtubey podría aspirar a una banca nacional en las elecciones intermedias del año próximo; en torno al cordobés Schiaretti afloró un rumor de supuesto apoyo electoral a Macri; y Vidal busca qué lugar ocupar en la plataforma opositora.

Si esa fue la idea, tal vez jugaron contra sí mismos: Consenso Federal– que integró Roberto Lavagna y Urtubey- quizás sirvió para diluir el voto macrista, lo cual permitió el triunfo de Fernández-Fernández. Ahora, como en 2016 le tocó al Frente Renovador, entre otros, este espacio decidirá si aporta o no los votos en Diputados- que preside Massa- para que el oficialismo avance en medidas tendientes a reconstruir la Patria.