Beltrán Benedit, Lourdes Arrieta, Alida Ferreyra, Guillermo Montenegro y María Fernanda Araujo, diputados nacionales de La Libertad Avanza, visitaron en el penal de Ezeiza a represores de la última dictadura cívico-militar que fueron condenados por secuestros, torturas, desapariciones forzosas, asesinatos y apropiaciones de bebes.
A raíz de ello, el espacio político Unidad Popular emitió un comunicado para repudiar el accionar de los legisladores libertarios, quienes están buscando su liberación.
En la cárcel, los integrantes del bloque libertario en la Cámara baja nacional se reunieron con los genocidas Alfredo Astiz, Raúl Guglielminetti, Adolfo Donda y Carlos Suarez Masón, entre otros, según reveló La Política Online: “Los legisladores y genocidas charlaron sobre distintas estrategias para conseguir la prisión domiciliaria”.
Se trata de ex militares y civiles que integraron las patotas encargadas de ejecutar el terrorismo de Estado. Fueron condenados a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad y, por ende, la Justicia ha rechazado cada pedido de continuar la condena en sus casas aunque superen los 70 años de edad.
Abuelas de Plaza de Mayo emitió un comunicado para manifestar su alarma y preocupación por este hecho inédito en democracia. «Sería bueno que los Diputados exigieran a los detenidos información tan valiosa para llegar a la verdad que buscamos hace 46 años», señalaron desde el organismo de derechos humanos.
«Alfredo Astiz, Carlos Suárez Mason, Raúl Guglialminetti, Antonio Pernías y Adolfo Donda, entre otros de los genocidas que participaron de la reunión, fueron juzgados entre otros crímenes por la apropiación de nuestros nietos, jamás mostraron arrepentimiento sobre sus crímenes ni brindaron información alguna sobre el paradero de nuestros hijos e hijas, ni sobre los 300 nietos y nietas que estamos buscando«, añadieron.



