Un oxígeno para Salta, que se debate entre la vuelta o no a fase 1

Los cambios en el Gabinete y la llegada de especialistas de Nación hacia el interior provincial airean una gestión que necesita recuperar confianza y revertir la curva de contagios. La pulseada que Monseñor Cargnello perdió, a medias. Sáenz y el viraje de estrategias, que nos cuesta $3 millones.

Por Emiliano Frascaroli

La renuncia- o despido- de Josefina Medrano del Ministerio de Salud de la Provincia permitió al oficialismo templar las críticas en un momento de elevada temperatura. El nombramiento del Dr. Juan José Esteban vino a airear una gestión aturdida por crisis superpuestas: la sanitaria, la económica-laboral, la social y la política. ¿Cómo seguirá todo?

El flamante ministro ya recorrió instalaciones en el sur capitalino; dispuso ampliar la capacidad operativa; se reunió con los gerentes de hospitales y dialogó virtualmente con intendentes; reacomodó piezas en el gabinete y viajó al interior, allí donde el coronavirus avanza y el personal de salud no da abasto.

Con su recorrida, Esteban designó al Dr. Guido Flores en el hospital San Vicente de Paul de Orán y se reunió con autoridades y especialistas que arribaron como refuerzo del Gobierno Nacional.

Hasta ayer el departamento norteño tenía 1.032 contagios y por lo menos 47 fallecimientos. En las últimas horas llegaron 21 profesionales de la salud y el ministro anunció equipamiento de las instalaciones con respiradores y la contratación de personal, entre otras.

Visto así, en pocos días (y con un estilo  similar al de Sergio Berni en Seguridad de la Provincia de Buenos Aires respecto a lo de pisar territorio, poner el cuerpo y hablar con la prensa), Esteban lavó la cara de la gestión ministerial.

Ahora bien, más allá de la perspectiva de las políticas públicas sanitarias, cuya gestión dijo que priorizará la transparencia y el territorio, el ex gerente del hospital Del Milagro tendría en claro dos cosas.

Por un lado, Esteban sabe que sus decisiones deberán ser consensuadas en la mesa chica del gobernador Gustavo Sáenz, donde participan otras visiones, muchas tal vez que colisionan con la suya.

Si nos guiamos por las posturas previas a posesionarse como funcionario, se podría presumir que el ex gerente del hospital Del Milagro ya sugirió la vuelta a fase 1 en Capital y otros departamentos.

De hecho, en localidades como El Carril, Metán y Rosario de la Frontera ya advirtieron por por circulación viral comunitaria del Covid-19 y endurecen controles de prevención. Sin embargo, el anuncio del Gobierno Provincial sería recién el miércoles.

Las medidas de cuidado colectivo son antipáticas para sectores de la economía que atraviesan, como la mayoría, momentos difíciles. Nadie puede negar la crisis económica en una provincia donde al menos el 50% de sus habitantes vive bajo la línea de la pobreza. Pero tampoco se pueden soslayar los efectos devastadores que tendría la crisis sanitaria con un sistema de atención precario y sin medidas que aplanen la curva de contagios.

Ayer comenzó a circular un mensaje trucho o fake news acerca de una vuelta a fase 1, que el Secretario de la Gobernación, Matías Posadas, desmintió por redes sociales. Que lo haya hecho no quiere decir que no sea un debate en la agenda del oficialismo provincial. Ni que no haya sido un «tanteo» social en la repercusión.

En el gobierno miran de reojo las experiencias que tienen. Cuando la gobernadora Arabela Carreras decidió la vuelta a fase 1 en algunas ciudades de Río Negro, hubo manifestaciones, pese al crecimiento de contagios. Y en suelo gaucho, ya hay algunos indicios: comerciantes a los bocinazos pidieron ayer que Sáenz les tire un salvavidas.

Hay también ejemplos para el costado económico. El gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, dispuso que la banca pública dé créditos a tasa 0 en 12 cuotas y con tres meses de gracia como una iniciativa más que se sumó a los ATP u otras líneas de Casa Rosada. «Esto demuestra que el Banco de La Pampa está al lado de los pampeanos cuando lo necesitan, no como la mayoría del sistema financiero argentino que se esconde. Por eso invito a la banca privada a que se ponga a la altura prestando a tasa cero. Demasiada ganancia tuvieron el año pasado con la timba financiera», espetó Ziliotto. El agente financiero de Salta es el Banco Macro.

Por otro lado, Esteban entiende que aceptó la responsabilidad de subsanar la gestión para mejorar el futuro de la ciudadanía en una situación epidemiológica complicada. Pero no vería con agrado hacerse cargo de lo sucedido en la cartera antes de su llegada, período en el que incluso tuvo declaraciones contrarias a Medrano.

Es de suponer que el titular de la cartera sanitaria haya solicitado información a sus pares de Seguridad y Economía y Servicios Públicos, Juan Manuel Pulleiro y Roberto Dib Ashur, respectivamente, para comprender la distribución de insumos  que se ejecutó y la que se proyectó, además de ahondar en si realizaron protocolos conjuntos para personal policial, por ejemplo.

Al fin y al cabo, en algún momento los salteños querrán saber el destino exacto de las partidas millonarias que llegaron a la provincia desde la Administración Nacional y cómo se utilizaron los recursos. No sólo por una cuestión lógica de transparencia en el manejo de la cosa pública, sino para entender acabadamente la gestión de la salud que se desplegó durante tantos meses previos a la escalada de contagios, que comenzó en agosto y ya acumula más de 6 mil casos positivos, cerca de Chaco, una de las primeras que tuvo circulación del virus.

Lo cierto es que el recambio en el gabinete oxigenó al gobierno de Sáenz en medio de sendas críticas ya no sólo de la oposición política, sino y principalmente de la sociedad que le tocó ver y escuchar los relatos estremecedores de familiares de víctimas contando las desatenciones en el sistema.

El desafío del gobierno salteño ahora es recuperar confianza para que la sociedad acate las medidas que se pudieren aplicar de aquí en más. ¿Podrá?

La curia, despistada

Desesperado por sumar fieles y desviar las miradas en los casos de abuso sexual que posan sobre la institución, el Arzobispado de Salta pretendía realizar una procesión por el Señor y la Virgen del Milagro a pesar de la delicada situación sanitaria.

El monseñor Mario Antonio Cargnello propuso una jornada con pocas personas creyendo que las autoridades invitadas se inmolarían en su travesía. Rápidamente, la intendenta Bettina Romero y el gobernador Sáenz anunciaron que no asistirán a la procesión; luego se sumó el presidente del Concejo Deliberante capitalino Darío Madile y de apoco se fue desinflando la convocatoria. El único que sí aceptó fue el presidente de la Cámara de Diputados, Esteban “Tuty” Amat.

Cargnello no tuvo más remedio que desistir y anunciar que, finalmente, las imágenes no saldrán a las calles por primera vez en muchos años. Los fieles podrán seguir la ceremonia por redes sociales y lo más probable que por canales que retransmitan la celebración.

La intentona del obispo tiene el mismo espíritu que el mensaje del sacerdote Alberto Julio Abram de la Iglesia Nuestra Señora del Valle, quien se hizo famoso por definir a la cuarentena como una “dictadura” y apuntó contra del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE).

¿El cura Abram será pariente del economista liberal Aldo Abram, director de la fundación Libertad y Progreso? Si es que no, al menos coinciden en criticar al presidente Alberto Fernández, cada uno desde su lugar y rol. El sacerdote, embistiendo contra la ciencia camuflando sus simpatías políticas; el economista ortodoxo, afín a López Murphy, replicando constantemente noticias del diario La Nación que siembran la Teoría de los Dos Demonios.

La pulseada que perdió la cúpula católica venía en un contexto adverso por el caso del obispo Luis Scozzina de Orán, quien convocó a celebrar el aniversario de la ciudad paseando las imágenes del santo patrono. Por esa razón fue denunciado penalmente por un funcionario municipal, que luego renunció. Ahora Scozzina dio positivo para Covid-19, casi catorce días después de esa jornada.

Re-reencauce

Con la dimisión de Medrano y el desplante a Cargnello, el gobernador Sáenz envió señales de autocrítica, incluso poniéndose como “escudo” del malestar social y hablando de “operaciones” periodísticas. Además, con la derogación de la controvertida e inconstitucional Ley 9181– ex Decreto 255/20-, el titular del Ejecutivo Provincial sacó bandera blanca en un tema que venía llamando la atención de la Casa Rosada, que debió radicar denuncias por presuntas violaciones a los derechos de la ciudadanía.

Los dos movimientos procuran evitar todo el daño posible en la imagen pública y de gestión, para la cual necesita asistencia financiera y previsiblemente apoyo político en las intermedias del año próximo.

En las últimas horas, sumó el pronunciamiento a favor de la decisión del presidente  Fernández sobre el reintegro de recursos que Macri había cedido a la Capital Federal con el traspaso de la Policía, ambas maniobras unilaterales donde no intervino el Congreso.

Sáenz fue uno de los mandatarios que firmaron la carta de respaldo al Gobierno Nacional en medio de la polémica y levantó la voz del federalismo. Pero abrió una rencilla en la coalición de gobierno, donde conviven macristas como Martín De Los Ríos, pero que sólo legisladores nacionales atinaron a refunfuñar por redes sociales respaldando al alcalde porteño Horacio Rodríguez Larreta.

A estas alturas muchas son las sospechas acerca de si este cambio en la estrategia de gobierno fue una decisión propia o recomendación de nuevos gurúes de la comunicación política. Es que en los últimos días se supo que el Gobierno contrató a una empresa para realizar una “consultoría” de medios.

El acuerdo lleva la firma del Secretario de Prensa y Comunicación, Víctor “Vitín” Lamberto, y del empresario Dardo Lucero, de Luján de Cuyo, Mendoza, en representación de la firma PRAXIS S.R.L. Este contrato se aplica desde el 1º de agosto y fue publicado apenas días atrás en Boletín Oficial.

Se trata de una contratación por cinco meses que cuesta $605.000 por cada uno de ellos; es decir, más de 3 millones de pesos para que realicen un “relevamiento de medios provinciales y nacionales, un informe de alcance y audiencia de medios, la negociación de tarifas en compras de medios, el análisis, revisión y codificación de materiales a emitir”.

Hace una semana escribí con bronca y desazón la realidad que atravesaba Salta ante los ojos indiferentes de una gestión ministerial que hizo aguas y que ahora uno se pregunta si fue un planeamiento equivocado o bien premeditado.

El panorama no ha cambiado para bien ya que en estos días han fallecido personas y los contagios incrementaron exponencialmente; aunque es cierto que la designación de Esteban y de Sergio Humacata al frente del Ministerio de Salud genera más tranquilidad y empatía en la población.

Resta saber qué tanta cabida tienen las opiniones de especialistas en la agenda política integral y también cómo se lleva el “blanqueo” de cifras con la mirada de los amigos consultores. Sí ha sido un oxígeno para la provincia, que ahora se mete de lleno al debate por la definición epidemiológica, con una economía en picada.

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