Policías insultaron, golpearon y dispararon a chico de 15 años: van a juicio

Los agresores son Rómulo Segovia (sargento ayudante), Pablo Exequiel Toledo (sargento) y el cabo Ignacio Esteban Zurita. Por el hecho, Fiscalía requirió elevación a juicio por delitos de vejaciones calificadas por el uso de la violencia y lesiones leves.

Una vez más la Policía de Salta está en el ojo de la tormenta a raíz de su accionar ilegal y de violentas características. Es que la fiscal penal de Derechos Humanos, Verónica Simesen de Bielke, requirió ante el Juzgado de Garantías 6 la elevación a juicio de la causa que tiene como imputados a tres efectivos con revista en la División de Seguridad Urbana.

Los efectivos Rómulo Segovia (sargento ayudante), Pablo Exequiel Toledo (sargento) y el cabo Ignacio Esteban Zurita fueron imputados por los delitos de «vejaciones calificadas por el uso de la violencia y lesiones leves en concurso ideal».  La víctima es un menor de 15 años, que fue brutalmente golpeado a principios de año.

Según relató Fiscalía, el 12 de enero de 2020, cerca de las 7:40, los policías mencionados a bordo del móvil policial 1829, con exceso de sus funciones, acometieron en contra de la integridad física del menor, a quien le causaron lesiones que fueron producidas por el impacto de proyectiles, según constató el certificado médico.

El expediente inició tras la denuncia radicada por la hermana del menor, quien expresó que ese día, al salir de su casa de barrio Primera Junta con su hermano, pudo ver que al frente había efectivos policiales que aparentemente realizaban el despeje de personas que bebían alcohol en la vía pública. En ese momento, un efectivo policial, al ver a la denunciante con su hermano, vociferó “qué haces acá”, le dio una patada en el pecho al menor y lo insultó.

Posteriormente, llegó la madre de la denunciante, quién le reclamó al efectivo por el accionar contra su hijo, a lo que éste le vociferó insultos y la empujó. Luego, el mismo efectivo sujetó del cuello al menor y lo golpeó contra el móvil policial.

Al ver la situación, intervinieron tanto la madre como la hermana del menor, con la intención de que dejaran de agredirlo y los efectivos comenzaron a disparar con balas de pintura, que impactaron en la espalda del joven.

En sus fundamentos, la fiscal Simesen de Bielke sostuvo que surgió con claridad manifiesta que la figura endilgada constitutiva del delito de vejaciones calificadas por el uso de la violencia, «pretende proteger el remanente de libertad del que dispone todo detenido, en virtud de ser sujeto de derecho, y que atañe directamente a su dignidad como persona».

Para tal caso, hay sobrado material referido a los estándares mínimos de protección a los derechos humanos establecidos por la Constitución Nacional juntamente con los Instrumentos Internacionales de Derechos Humanos.

Cuando esa medida se ve agravada por la golpiza- llevada a cabo por los acusados-, merece, sin dudas, el reproche penal atribuido a los imputados, pues la libertad individual que se intenta resguardar mediante la disposición, se ve conmovida a raíz de ciertos procedimientos que se caracterizan por su carácter mortificante, consignó el Ministerio Público Fiscal.

Instagram did not return a 200.