Orozco no pudo defender la Ley Bases y aseguró: “He trabajado duro para llegar a esta banca”

La diputada salteña de La Libertad Avanza no hizo mención alguna al proyecto que se estaba discutiendo. En cambio, prefirió achacar con la “corrupción del kirchnerismo”, citando casos controversiales y falsos.

“Es mi primera alocución en este recinto y jamás imaginé que las primeras palabras que iba a decir es ‘siento vergüenza ajena’. He trabajado duro para llegar a esta banca porque entiendo que, desde acá, se hace la verdadera transformación. Y no soy hija de nadie, vengo de muy abajo. ¿Y saben qué? En nombre de este recinto (…), de todos los diputados y de este honorable cuerpo, le voy a pedir disculpas a todos los argentinos porque tuvieron que aguantar un discurso paupérrimo del heredero de la máxima corrupción de este país”.

Con esas palabras y en un claro tono de obcecación, la salteña María Emilia Orozco debutó en las sesiones de la Cámara de Diputados de la Nación que terminó aprobando en general la “Ley de Bases” que envió el presidente Javier Milei. La diputada de La Libertad Avanza no quiso defender el proyecto de Milei- aunque dijo que aprobaría todo lo que mandara el Ejecutivo- y prefirió un discurso contra “la corrupción” del kirchnerismo individualizando al legislador nacional Máximo Kirchner, a quien acusó de tener alergia al trabajo.

En principio, el trabajo duro para llegar a la banca nacional aludido por Orozco se condice con su campaña. También con lo de su origen de “abajo”, siempre y cuando se adopte la jerarquía institucional: asumió en el Concejo Deliberante de Capital en reemplazo de Ariel “Chuky” Flores, quien tuvo que renunciar luego de ser condenado por liderar una banda de delincuentes dedicados al robo. Tanto Orozco como Flores han sido patrocinados por Alfredo Olmedo, el empresario sojero y exdiputado que colaboró con el gobierno de Macri.

Tras arrogarse la representación de “todos los diputados” para “pedir disculpas a los argentinos”, Orozco leyó una serie de casos o causas que involucran o involucraron (mediática, política y judicialmente) a funcionarios del peronismo: la muerte del entonces fiscal Alberto Nisman; el viaje de Martin Insaurralde en un yate; la causa de “Los Cuadernos”; los “sobreprecios” de AYSA; los bolsos de dólares de José López; la supuesta relación de Aníbal Fernández con la efedrina; la causa “Hotesur-Los Sauces”, entre otras.

Alfredo Olmedo con «Chuky» Flores, ex concejal condenado por robo en banda y amenazas. Un partido lleno de buena gente. 

Con un simple repaso por algunas de ellas, se puede decir que:

  1. Nisman se suicidió porque fue presionado para fabricar una denuncia sin pruebas contra la entonces presidenta Cristina Kirchner. Como no podía sostener las acusaciones y consecuentemente iba a ser destituido por mal desempeño como funcionario público, se mató. Nunca hubo pruebas de que haya participado otra persona en la escena del crimen; es decir, no hay indicios de que alguien más ingresara al departamento. El fiscal y el juez a cargo ni siquiera convocaron a peritos de Gendarmería para declarar sobre las supuestas hipótesis de que a Nisman lo drogaron. Hasta hay ex espías que hablan de suicidio. 
  2. Insaurralde y el yate fue un caso aislado que salió a la luz en plena campaña. Fue separado del Gobierno y obligado a renunciar a su candidatura ni bien estalló el escándalo. Es decir, nadie podría defender la obscenidad de una persona que se muestra de esa forma en plena crisis. Y nadie lo hizo: su espacio político coincidió con que se debe llevar adelante una investigación para saber si le cabe una condena por delitos tipificados no ya en lo moral.
  3. La causa de “Los Cuadernos” es paradigmática. Los escribió el ex chofer y miembro del ejército Oscar Centeno, quien dijo que los había quemado en la parrilla pero después aparecieron. La casualidad se complementa con que la “investigación” fue publicada en diario La Nación, cuya línea editorial es afín a Macri. Hubo denuncias de que apretaron a empresarios para que se auto-inculpen de delitos y hubo quienes no lo hicieron y denunciaron, como Armando Loson de la empresa Albanesi SA. La acusación fue llevada adelante por un fiscal, Carlos Stornelli, que ni siquiera cumplió con la ley cuando fue citado a declarar en una causa que se llevaba en su contra. Y la tramitaba un juez- el fallecido Claudio Bonadío– que ni siquiera cumplio con el proceso judicial y las normas que regulan el programa “Arrepentidos”. Lo cierto es que esos supuestos cuadernos tenían un sinfín de irregularidades como tachaduras, correcciones, sobre-escritos y otros indicios de falsificación.
  4. Sobreprecios de “Aysa” por compras de vehículos. Se trata de la empresa encargada del agua y saneamiento en Buenos Aires. En apenas un mes, Orozco comenzó a preocuparse por algo que debiera interesar particularmente a los porteños y bonaerenses. Y que corresponde a quien haya estado a cargo dar sus explicaciones. No vale la pena profundizar.
  5. Los bolsos de dólares del exsecretario de obras públicas José López. Si la investigación hubiera avanzado, podríamos haber sabido de donde salieron los billetes que este hombre revoleó en un convento. Sucede que gran parte de esos dólares, que estaban termo sellados,  vinieron desde EEUU al país a través del Banco FINANSUR, manejado por Jorge Sánchez Córdova, tesorero de Boca Juniors cuando Macri y Daniel “Tano” Angelici comandaban al club. En cualquier caso, nunca se pudo conectar el pedido de coimas con CFK.
  6. Aníbal Fernández y la efedrina. Se refiere al caso donde el exfuncionario fue llamado “La Morsa” en plena campaña. Como sucedió en tantas otras causas, se terminó dilucidando que era toda una mentira. La Morsa era un ex espía de la SIDE (Julio Cesar Pose) que participo de un operativo narco en Salta. Oh casualidad, la causa estaba en el despacho del juez Bonadío. Pero las conexiones con las victimas del “Triple Crimen de General Rodríguez”, Sebastián Forza, Damián Ferron y Leopoldo, se conocieron recién en 2020.
  7. Causa Hotesur-Los  Sauces por supuesto lavado de dinero y asociación ilícita. Cristina Kirchner, Máximo Kirchner y demás personas fueron sobreseídas. Dos jueces dijeron que no hubo delito alguno. Por supuesto, dieron vuelta esa sentencia para poder avanzar en el juicio pese a que ni siquiera hay pruebas fehacientes de eso. De hecho, es poco probable que se quiera lavar dinero en blanco, bancarizado, pagando con cheques o transferencias bancarias. Pero sirvió para que una diputada nacional acusara a viva voz “corrupción”.

Más allá de poner claridad sobre las acusaciones de Orozco, huelga poner el foco en la contradicción de acusar “corrupción” y ponderar la meritocracia cuando pertenece a un espacio político cuyo líder, Alfredo Olmedo, ha sido acusado hasta de tener trabajadores en condiciones de esclavitud en su finca de La Rioja. Y cuando la firma Salta Forestal, administrada por la familia Olmedo, recibió favores de los gobiernos provinciales.

Claramente, Orozco prefirió seguir con la estrategia que la hizo popular: acusar mirando la cámara, hablando hasta falsedades. Luego, ese video es replicado en sus redes sociales y circula gracias a la militancia anti-k. Ninguno se pregunta que dice el proyecto de Ley de Bases- que Orozco votó a favor- que se estaba tratando ni como impactaría en la vida diaria de una población que viene sufriendo la devaluación del 118% y aumentos descontrolados en alimentos, medicamentos, prepagas, servicios públicos, etcétera, que puso la vara en una inflación de mas de 25 puntos en diciembre.

El video que circula en redes:

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