Los enemigos internos de Güemes: la oligarquía local y el centralismo porteño

El líder gaucho defendió la frontera Norte ante los avances de las tropas españolas durante varios años. Fue electo gobernador en 1815. Las tácticas guerrilleras fueron reconocidas por San Martín y Belgrano, entre otros. Pero los terratenientes salteños colaboraron con el avance español en 1821 en el cual fue herido de muerte.

Martín Miguel de Güemes es una figura central en la historia argentina. Tras participar de la defensa de Buenos Aires durante las invasiones inglesas bajo conducción de Santiago de Liniers, a principios del siglo 19, Güemes formó parte de las tropas del Ejército que partió hacia el Alto Perú y participó del combate en Suipacha, con un triunfo clave.

Nacido en Salta el 8 de febrero de 1785 y formado militarmenteGüemes lideró la resistencia a los realistas españoles con el gauchaje local. La victoria y las tácticas guerrilleras no sólo le valieron el reconocimiento de importantes personalidades como el General José de San Martín, Manuel Belgrano o Juan Martín de Pueyrredón sino también fue electo gobernador de la provincia el 15 de mayo de 1815.

A los pocos meses el líder gaucho tuvo que lidiar con José Rondeau, quien intentó quitarles 500 fusiles a los salteños. Por supuesto que Güemes se negó terminantemente. Fue el primer viso de que el centralismo porteño y la oligarquía provincial harían de las suyas para evitar el liderazgo del gaucho popular.

“El conflicto llegó a oídos del Director Supremo Álvarez Thomas quien decidió enviar una expedición al mando del coronel Domingo French para mediar y socorrer las tropas varadas en el norte salteño a cargo de Rondeau, quien parecía más preocupado por escarmentar a Güemes y evitar el surgimiento de un nuevo Artigas en el Norte que por aunar fuerzas y preparar la resistencia frente al inminente avance español”, reseñó el historiador Felipe Pigna.

Güemes fue ascendido a coronel mayor y designado responsable de la frontera Norte. “Los gauchos de Salta solos están haciendo al enemigo una guerra de recursos tan terrible que lo han obligado a desprenderse de una división con el solo objeto de extraer mulas y ganado”, dijo San Martín al respecto, consigna El Historiador.

Las tácticas de Güemes se basaron en el despliegue de los gauchos por los frondosos bosques que los realistas no conocían. Entre ataques relámpagos y un boicot de recursos, el líder del Norte sumaba una victoria clave contra las tropas de De la Serna en abril de 1817. Al mismo tiempo, llegaba la noticia desde Chile de que San Martín había triunfado en Chacabuco.

Sin embargo, más adelante, en 1819, se produjo una nueva invasión realista en la que Güemes ya no contaría con el apoyo porteño. El Director Supremo de las Provincias Unidas, José Rondeau, viejo enemigo del salteño, lideraba una cruzada contra el modelo federalista de Artigas en la Banda Oriental.

En una carta a Belgrano publicada por Pigna, el líder gaucho decía: “Esta provincia no me representa más que un semblante de miseria, de lágrimas y de agonías. La nación sabe cuántos y cuán grandes sacrificios tienen hechos la provincia de Salta en defensa de su idolatrada libertad y que a costa de fatigas y de sangre ha logrado que los demás pueblos hermanos conserven el precio de su seguridad y sosiego; pues en premio de tanto heroísmo exige la gratitud que emulamos de unos sentimientos patrióticos contribuyan con sus auxilios a remediar su aflicción y su miseria”.

Pero a la falta de auxilios del centralismo porteño se sumó la sublevación de la oligarquía salteña que se negaba a apoyar al gauchaje. Y si bien Güemes, con el apoyo de San Martín, sofocó una nueva invasión realista, en 1821 finalmente sería derrotado. Es que tuvo que lidiar con el frente de españoles al Norte y con el hostigamiento permanente de Bernabé Aráoz, gobernador de Tucumán aliado a las clases altas de Salta.

Los sectores conservadores terratenientes intentaron derrocar a Güemes como gobernador copando el Cabildo. A fines de mayo, el líder gaucho irrumpió en la ciudad y recuperó el poder.

No obstante ello, el odio de la oligarquía salteña debilitó el poder de Güemes y facilitó la llegada española. Así fue que “Barbarucho”, José María Valdéscoronel salteño a las órdenes del ejército español, avanzó en la ocupación de Salta el 7 de junio de 1821. Güemes estaba refugiado en la casa de su hermana Magdalena Güemes de Tejada, “Macacha», también protagonista de los hechos revolucionarios, y al escuchar unos disparos decidió huir. Pero recibió un balazo en la espalda que lo dejó gravemente herido. Cuando llegó a su campamento de Chamical, reunió a sus oficiales y les transfirió el mando para protagonizar una nueva resistencia. Lamentablemente, Güemes murió el 17 de junio en la Cañada de la Horqueta.

Martín Miguel de Güemes fue un Héroe Nacional que debió sortear no sólo la escasez de recursos y los avances de las tropas realistas en la frontera Norte, sino también la traición de los terratenientes salteños que negaron apoyo económico para equipar al pueblo y el centralismo porteño que desataba una guerra civil en contra del federalismo.

Por Emiliano Frascaroli. (Artículo publicado originalmente el 17 de junio del 2020).

Instagram did not return a 200.