Con las baterías de litio estatales como meta, hubo cumbre entre Nación y Provincias

Ayer los gobernadores de Salta, Jujuy y Catamarca se  reunieron con funcionarios del Gobierno Nacional para discutir cómo avanzar en la industrialización del litio. Tambien hubo un encuentro “secreto” de la estatal YPF-Conicet con las principales automotrices.

Los gobernadores de las provincias con reservas de litio Gustavo Sáenz (Salta), Raúl Jalil (Catamarca) y Gerardo Morales (Jujuy) mantuvieron un encuentro con el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, y las secretarias Mercedes Marcó del Pont (Asuntos Estratégicos), Flavia Royón (Energía) y Fernanda Ávila (Minería).

En el encuentro se analizaron las políticas públicas que se podrían impulsar para lograr la industrialización del litio en el marco de la transición energética de combustibles fósiles a energías limpias. En este proceso el llamado “oro blanco” es indispensable ya que sirve para fabricar las baterías para almacenamiento de la nueva matriz productiva.

La idea de desarrollar el encadenamiento de valor en torno a la minería del litio forma parte de la plataforma de gobierno en la Casa Rosada: ayer también hubo una reunión a puertas cerradas con empresarios de las principales automotrices. El objetivo fue delinear la estrategia de mediano y largo plazo para producir baterías de litio estatales, según reveló el diario Ámbito Financiero.

Dicha producción de baterías de litio estará a cargo de la estatal Y-TEC, la empresa de investigación y desarrollo que tienen YPF y el Conicet. En una primera etapa se fabricarán las celdas en una planta piloto ubicada en Buenos Aires. «La definición oficial es que las empresas argentinas y el sector público deben participar activamente en todos los eslabones de la cadena de valor«, dijeron desde el Gobierno al matutino citado.

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Por la parte empresaria estuvieron las autoridades de la Asociación de Fabricantes de Automotores (Adefa), acompañadas por directivos de las firmas multinacionales Chevrolet, Toyota, Iveco, Ford, Volkswagen, Renault y Mercedes-Benz. Además, participaron dirigentes del Sindicato de Mecánicos y de la Unión Obrera de Metalúrgicos (UOM), los dos principales gremios del sector automotriz que demandará las baterías de litio para la movilidad sustentable.

En ese escenario es importante analizar el posicionamiento de los gobernadores de las provincias litiferas. Sáenz, Jalil y Morales ratificaron la conformación de la Mesa del Litio para que ese sea el ámbito de discusión y, además, para reafirmar “el dominio originario sobre los recursos naturales” en las Provincias. Los mandatarios no quieren que Nación se involucre en la regulación del mineral y en la fabricación de subproductos.

Hemos constituido la Mesa del Litio, con el propósito de motorizar la competitividad de las provincias productoras de litio, generar conocimiento y empleo, y afrontar los desafíos necesarios para llevar adelante estos proyectos a lo largo de toda su cadena de valor”, dijo el mandatario salteño al cierre del encuentro.

Lo novedoso es que “los Gobernadores del Litio” incorporaron a los ministerios Nacionales del Interior, Desarrollo Productivo y Ciencia y Tecnología como miembros invitados del Comité Regional de la Mesa, “confiriéndole aún más institucionalidad a este espacio”, indicaron fuentes oficiales.

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Sobre el Litio

El Litio en un mineral esencial para la fabricación de baterías de automóviles eléctricos y de dispositivos tecnológicos, entre otros usos relacionados a la idea de la transición energética global: reducir la dependencia a los combustibles fósiles (gas, carbón y petróleo) y avanzar hacia una matriz productiva apoyada en las energías renovables (solar fotovoltaica, eólica, biomasa, hidráulica, entre otras).

El “boom” del litio en Suramérica está relacionado a las acciones por el clima que al mismo tiempo se corresponden con las proyecciones de la economía política internacional. Un escenario en el que corporaciones privadas transnacionales- mineras y automotrices, principalmente- y Estados Nacionales y sub-nacionales con posiciones diferentes disputan su lugar.

La República Argentina se encuentra en un lugar geoestratégico: integra, junto con Chile y Bolivia, el «Triángulo del Litio«, región que reúne cerca del 57,5% de las reservas mundiales del popularmente llamado “oro blanco”, y que, si se incluye a México y al Perú, el porcentaje trepa al 60,5%, según el Servicio Geológico de los Estados Unidos. De esas reservas, medidas en millones de toneladas (t/a), Bolivia cuenta con 21; Argentina con 19,3; y Chile, 9,6. A su vez, el litio en suelo argentino se distribuye en las provincias de Salta, que concentra el 41%; Jujuy, con el 37%; y Catamarca, con el 22%, de acuerdo con el informe «Distribución de litio en salares mm tonelada de LCE» del Banco Interamericano de Desarrollo.

Durante los últimos años se presentaron en el país diversas iniciativas para la exploración y explotación del litio y sus derivados. Hasta el primer semestre del 2022, se registraron más de 37 proyectos en cartera en Salta, Jujuy y Catamarca, de acuerdo con el Sistema de Información Abierta a la Comunidad Sobre Actividad Minera (SIACAM) del Ministerio de Desarrollo Productivo y Sustentable de la Nación. Esos proyectos se encuentran en diferentes etapas del proceso (prefactibilidad, evaluación económica preliminar, construcción, exploración, exploración avanzada).

Podemos mencionar los casos, en suelo argentino, del proyecto de Olaroz en Jujuy, donde conviven- con distintas posiciones- la firma australiana Orocobre Limited, la japonesa Toyota y el Estado Provincial; el de Fénix en Catamarca, donde opera la estadounidense Livent junto con la alemana BMW; y el de Salar del Rincón en Salta, cuya operación está a cargo de la anglo-australiana Río Tinto y la estadounidense Ford. A su vez, a escala local surgen pequeñas y medianas empresas- algunas de ellas se erigen como subsidiarias de aquellas firmas con su casa matriz en el exterior- que apuntan a cubrir otras demandas relacionadas a la actividad minera (proveedores de servicios como la gastronomía y el transporte, principalmente, y de infraestructura, lo que apalanca la construcción y la informática, por ejemplo).

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