Chicoana: asueto escolar con motivos religiosos enciende (de nuevo) la discusión

Los municipios encabezan los pedidos para lograr la continuidad de festividades vinculadas a la religión. Un fallo de la Corte Suprema ordenó a Salta no impartir educación religiosa y hubo respuestas. (F.E.)

Primero fue Cerrillos, el municipio que honra desde hace 226 años a San José, quien puso a discusión la adhesión o no de las instituciones educativas a las festividades religiosas. El Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología señaló en su momento que “no se obliga a la participación, pero tampoco se prohíbe”. Y dejó la puerta abierta.

Esta vez fue el turno de Chicoana. El 16 de julio el pueblo celebra a la Virgen del Carmen, motivo por el cual pidieron al gobernador Juan Manuel Urtubey un asueto “con la participación de escuelas y sus respectivas banderas de ceremonia en las hornas a su Santa Patrona”. La solicitada fue encabezada por vecinos y concejales quienes, también, lograron una resolución en el mismo sentido desde el Concejo Deliberante. Lo lograron.

Si bien es cierto que las fiestas patronales de los pueblos como así también la adopción de figuras eclesiásticas en colegios religiosos arrastra una tradición de larga data, existe un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que prohíbe el vínculo con la enseñanza pública.

Bien cabe señalar que padres y madres de niños iniciaron la cruzada para que en las escuelas públicas de Salta no se dicte educación religiosa. El pedido llegó a la Corte Suprema que ordenó a la Provincia adherir a la Constitución y, por tanto, a la educación laica. De esta forma declaró inconstitucional la Ley de Educación local e instó a que a partir de 2018 se elimine de la currícula las materias.

Sin embargo, las festividades religiosas- principalmente en el interior- son el ariete con que la Iglesia Católica busca mantener lazos con la sociedad. Los petitorios nacen desde las Direcciones de escuelas, encuentran adhesión en la población y calan hondo en la agenda política.

El petitorio de Chicoana a la Provincia fue firmado por el intendente Esteban Ivetich, la diputada Mary Martínez; el senador Esteban D’Andrea y los cinco concejales de la localidad: César Rodríguez, Humberto Silinque, Jessica Ortiz, Gabriela Rueda y Cintia Cruz. ¿Puede, acaso, considerarse que los funcionarios públicos salteños desoyen un fallo del máximo tribunal?

La cruzada de Chicoana podría trasladarse- o no- a El Galpón (San Francisco Solano, 24 de julio), Campo Quijano y Santa Victoria Oeste (Santiago Apóstol, 25 de julio), Joaquín V. González (Santo Domingo de Guzmán, 8 de agosto) y tantas otras localidades salteñas que celebran sus patrones. Punto a favor: alienta el turismo y el comercio local, que bien podría ser un argumento más ante la crisis actual. Punto en contra: no contemplan a las minorías religiosas.

Es cierto que dentro de la ley las escuelas públicas de Salta no deberían promover fiestas religiosas- sobretodo si sólo enfocan al catolicismo- como también es cierto que la sociedad reconoce (y exige) practicar el culto. Tal vez sea difícil lograr cambios culturales. Pero si las instituciones y los funcionarios no cooperan, será muy difícil.

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