Avance del Covid-19 enciendió malestar en el saencismo

La diputada Cartuccia disparó a Diez Villa por su rol en el bloque oficialista y pidió al COE explicaciones por fallecimiento del joven Paz. En Orán, el Intendente y el senador apuntan a la ministra Medrano.

El avance de la pandemia del coronavirus en Salta no sólo provocó fuertes repercusiones por el inminente colapso del sistema sanitario, que ya registró muertes posiblemente evitables y que tuvieron trascendencia mediática con alcance al país.

Ahora hay que sumar un conflicto en el frente oficialista, que empieza a hacerse público tras meses de sigilo y que aún parece no haber repercutido en Finca Las Costas.

Por un lado, la apreciación sobre la situación que atraviesa Orán de la ministra de Salud, Josefina Medrano de la Serna. Al ser consultada en una entrevista en Multivisión por las denuncias acerca de que inauguró una escuela para atender pacientes de coronavirus que nunca funcionó, la funcionara señaló que «la escuela no está abierta porque no hace falta».

Entonces, aparecieron caciques de esa ciudad norteña que responden al gobernador Gustavo Sáenz. «Son desafortunadas e inciertas y realmente no ayudan, sino más bien complican la situación, y los Oranenses no necesitamos ese tipo de expresiones en este momento», espetó el intendente Pablo González. El jefe comunal consideró que Medrano «vive en una irrealidad asombrosa» y pidió que visite su municipio «y se haga cargo» de la situación, cada vez más delicada.

También reaccionó el senador provincial Juan Cruz Curá. «La escuela prevista para sala Covid no estaba en condiciones óptimas de ocuparse con pacientes por la falta de gestión del ministerio a su cargo», apuntó. El legislador dijo, además, que confió en la gestión de Medrano «pero no se hizo en tiempo y forma».

Por otro lado, el fallecimiento de Gabriel Alejandro Paz, joven de 29 años que denunció falta de atención primaria y difundió un vídeo en redes sociales pidiendo auxilio. La diputada provincial Laura Cartuccia compartió el vídeo y dijo que el Comité Operativo de Emergencia y el Ministerio de Salud «deben dar una respuesta». Y la respuesta llegó, aunque no se sabe si era la esperada.

Según la ministra Medrano, el muchacho que tenía una comorbilidad por sobrepeso- con lo cual el riesgo de muerte al contraer Covid-19 se aumenta- sí fue atendido y luego «se negó a internarse». “El señor se negó a internarse, de hecho, se bajó de la ambulancia y volvió a entrar a su casa. No quiero que esto sea un justificativo para las cosas que pasan, pero también hay que mirar algunas cuestiones puntuales de cada caso”, agregó.

Más allá del repudio general sobre las frases de la titular de la cartera sanitaria, el conflicto en el saencismo tiene escala en el Poder Legislativo.

Hace unos días la Cámara de Diputados estuvo en boca de muchos por el orden de importancia que sentaron sus miembros al definir la labor parlamentaria. En realidad, la agenda que definió el oficialismo, que cuenta con mayoría.

Es que el saencismo en la Cámara baja se negó a tratar un proyecto para realizar testeos masivos a personal de salud y otorgarles el pase a planta permanente y declarar la emergencia cultural. Sí, en cambio, declaró de interés provincial el Ovnipuerto en Cachi e instituyó el Día del Inmigrante Italiano (3 de junio) y el Día del Peregrino (15 de septiembre).

Las burlas mezcladas de bronca corrieron como reguero de pólvora y las muchas veces escondidas caras de diputados y diputadas circuló por todos lados. A raíz de ello, Cartuccia cruzó al titular del bloque Salta Tiene Futuro, Javier Diez Villa, y le dijo tácitamente «oveja» y «obsecuente» de Sáenz.

«Con desiciones equivocadas se logra enojar a la sociedad. La falta de conduccion lleva al fracaso«, disparó la legisladora, que ya antes había reprochado que el titular del cuerpo, Esteban «Tuty» Amat Lacroix, por supuestamente no invitarla al acto homenaje al expresidente Juan Domingo Perón. Tal vez Cartuccia reclama el coto del macrismo en el frente de coalición.

En definitiva, a la crisis sanitaria, económica, social, laboral, cultural… hay que sumarle ruidos en el frente de gobierno. Críticas que, podría uno pensar, son acertadas.