Argentina ya cuenta con ley de Cannabis Medicinal y Cáñamo Industrial

Diputados convirtió en ley el proyecto que establece un marco regulatorio para toda la cadena que involucra a la planta. Fue por 155 votos a favor, 56 en contra y 19 abstenciones. ¿Cuáles son los principales puntos a destacar?

Argentina ya cuenta con una Ley de Cannabis Medicinal y Cáñamo Industrial, pues la normativa fue aprobada en la Cámara de Diputados con 155 votos afirmativos, 56 negativos y 19 abstenciones (a la hora de sufragar, hubo 25 ausencias).

El texto establece un marco regulatorio para toda la cadena que comprende a la planta de cannabis: desde la investigación con las semillas, pasando por la industrialización, hasta la comercialización en el mercado local e internacional de los subproductos.

Se estima que se crearán 10 mil puestos de trabajo en diez años y se generarían 50 millones de dólares anuales a través de la exportación de derivados y otros 500 millones de dólares en ventas anuales en el mercado interno.

«Toda la planta se usa: la raíz, el tallo, las hojas, las flores y las semillas. Más de 25.000 productos se hacen con cáñamo y cannabis. Por eso es tan importante esta ley», sostuvo la diputada Mara Brawer (Frente de Todos-Buenos Aires) al defender el proyecto.

Brawer, que se colocó unos aros con la forma de una hoja de marihuana y utilizó en la sesión unos zapatos hechos a base de cáñamo, puso de relieve la importancia de aprobar la normativa y auguró: «Hoy nace una nueva industria en Argentina».

El proyecto fue impulsado por el Ministerio de Desarrollo Productivo a cargo de Matías Kulfas y luego aprobado por el Senado con amplia mayoría. Antes se habían presentado dos proyectos por parte de Brawer y de la diputada entrerriana Carolina Gaillard, también del Frente de Todos.

ANTES: El senado da media sanción a la ley de cannabis medicinal y cáñamo industrial

Así, con la reglamentación de la ley por parte del Ejecutivo, cuyo plazo máximo es de 180 días, será legal producir y comercializar cannabis y sus derivados con fines medicinales. Y también se abre la puerta al desarrollo de la industria del cáñamo.

Hasta ahora quienes usan cannabis con fines terapéuticos podían acceder al medicamento a través del autocultivo, el cultivo solidario y por las ONGs habilitadas por el Registro del Programa de Cannabis (REPROCANN). No obstante ello, no existía la posibilidad de comprarlo.

Por su parte, si bien el cáñamo no es un estupefaciente en los términos de la ley penal, la dictadura cívico-militar hizo clandestina dicha actividad que en el país se ejercía libremente, de modo tal que fue necesaria su regulación y control.

Imagen
Integrantes de la organización Mamá Cultiva celebran la aprobación de la ley en los palcos del Congreso – Foto: Twitter Carolina Gaillard

Alcances de la ley

El marco legal abarca las etapas de siembra, cultivo, cosecha, producción, almacenamiento, transporte, comercialización, importación, exportación y posesión de semillas de cannabis, de la planta de cannabis, y de sus derivados con fines de aplicación medicinal, terapéutica, paliativa o de investigación científica.

De esa forma, se busca «desbaratar el mercado informal de aceites y otras preparaciones herbarias irregulares que existe en la actualidad, y terminará con la proliferación de productos que carecen de cualquier tipo de control respecto de su composición y calidad».

Se permite la participación de empresas privadas, empresas públicas, consorcios mixtos, asociaciones civiles y cooperativas con el propósito de alentar las economías regionales. Estas organizaciones deberán recibir una licencia, la cual será otorgada por la Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal (ARICCAME).

La ARICCAME será una entidad autárquica que funcionará en la órbita del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación para articular las cadenas productivas y oficiar de órgano rector. Allí participarán autoridades de los ministerios de Salud, Agricultura, Seguridad y Ciencia y Tecnología.

A su vez, el organismo tendrá la potestad, además, de aplicar un régimen sancionatorio por incumplimientos que irán desde el apercibimiento a la inhabilitación para operar en los plazos que se prevean, como así también multas, suspensiones y cese de la autorización.

También se crearía un Consejo Federal de la Industria del Cannabis Medicinal y el Cáñamo Industrial, un espacio del cual participarán autoridades nacionales y provinciales para ejercer el control de la actividad. En este punto hubo críticas porque el organismo funcionaría en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), por lo cual legisladores de diferentes bancadas pidieron que la reglamentación comprenda el carácter federal de participación provincial.

Por último, si bien durante el debate hubo manifestaciones que vincularon la actual ley con el uso recreativo, cabe decir que el mismo sigue prohibido. Para ello se debería modificar la ley penal 23.737, lo que permitiría de una vez acabar con detenciones y allanamientos a personas que cultivan.

Instagram did not return a 200.