Advierten desprendimiento de un témpano en la Antártida: tiene más de mil kilómetros

Fue detectado por especialistas del Instituto Antártico Argentino mediante imágenes del satélite argentino Saocom 1A. El desprendimiento había comenzado en el 2019 y terminó este viernes.

Un gran iceberg de 1.270 kilómetros cuadrados se desprendió de la Antártida, más precisamente al sur del mar de Wedell, de la barrera de hielo Brunt que está formada «por una masa de hielo en flotación, que es la continuación en el océano de glaciares que provienen del continente, en este caso de la Antártida».

Según informó la Secretaría de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur el desprendimiento del gigantesco témpano fue detectado por especialistas del Instituto Antártico Argentino mediante imágenes del satélite argentino Saocom 1A.

Además, el organismo que conduce Daniel Filmus precisó que se hará un monitoreo de su posición para apoyar y planificar la próxima campaña antártica de verano. Es que tal desprendimiento comenzó en el 2019 y terminó este viernes y, advirtieron, «aún tiene otras grietas importantes que han aparecido en los últimos años y que provocarán otros desprendimientos de témpanos en el futuro, por lo que el monitoreo no termina con el desprendimiento de este témpano».

«Mientras no sufra la acción de los océanos y se encuentre en zonas de mar a muy baja temperatura, el témpano puede permanecer sin derretirse por muchos años», indicó la secretaría y agregó que es importante analizar estos procesos de desprendimientos de grandes témpanos «para mejorar el conocimiento de la dinámica de las barreras de hielo antárticas».

En la zona «sólo algunas embarcaciones navegan esta región tan austral y remota; la campaña logística y científica argentina ya ha accedido a esta zona durante los últimos días de enero pasado y no lo volverá a hacer hasta el próximo verano», informó la Secretaría.

Por su parte, no muy lejos del desprendimiento, se encuentra el British Antarctic Survey (BAS), una institución de Reino Unido dedicada a la investigación de la Antártida que opera la estación Halley. Desde 2017 lo ha hecho con una capacidad reducida debido a la perspectiva inminente de un desprendimiento, informó la BBC, que comparó el tamaño del témpano como «aproximadamente el tamaño de la zona metropolitana de Londres».

Desde el Gobierno han informado que además de los buques logísticos, aquellas embarcaciones que naveguen en aguas antárticas y que soliciten información de los satélites argentinos «podrán beneficiarse también con estas imágenes como herramienta para la asistencia a su navegación».

En los últimos años, Argentina ha puesto en órbita dos satélites desarrollados en el país, el SAOCOM 1A y el SAOCOM 1B de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).

El desarrollo de la ciencia y la tecnología nacional le ha permitido a nuestro país tener acceso a más imágenes para ampliar la base de datos satelitales y poder seguir con mayor periodicidad la dinámica de los glaciares antárticos”, destacó Filmus.

La ubicación de las barreras de hielo y la distancia que las separa de las bases antárticas puede ser considerable; la Base Argentina Belgrano II, por ejemplo, se encuentra a 400 kilómetros al suroeste de la barrera.

Mucho más alejadas aún se encuentran de las ciudades donde tienen su sede las instituciones de investigación que llevan adelante el seguimiento y el estudio de estos cuerpos de hielo. Por ello, su evolución se realiza principalmente mediante imágenes satelitales.

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