Sáenz cree que Macri sigue: un gabinete que podría dinamitar puentes y tensar relaciones

Los perfiles de ciertos ministros representan una postura alejada de la política nacional. Principalmente en dos áreas sensibles: Economía y Seguridad. ¿Cuál será el rol de los responsables locales?

Por Emiliano Frascaroli

Gustavo Sáenz parece ir contra la corriente. Algunos integrantes de su gabinete enarbolan ideas antagónicas a la de funcionarios de la Administración Nacional, lo cual podría generar tensión en las relaciones entre las gestiones de gobierno. En la cuestión Económica hay dudas sobre administración de fondos locales, cuya dependencia de Nación es indisoluble. Y en lo que refiere a la Seguridad, hay una clara diferencia en la concepción de política pública.

Economía & Sociedad

El presidente Alberto Fernández designó a Martín Guzmán en el Ministerio de Economía. Su rol central será negociar con los fondos de inversión y organismos multilaterales. Guzmán es investigador especializado en renegociar deudas y discípulo del Premio Nobel, Joseph Stiglitz. Su postura heterodoxa es crítica de las recetas que presentan organismos como el Fondo Monetario Internacional y condicionan a países tras rubricar acuerdos-préstamos; es decir, considera que los programas económicos los debe decidir un país y no así el organismo acreedor. Asimismo, Fernández adelantó que se inyectará dinero en la sociedad a partir de la recuperación del poder adquisitivo de jubilados y pensionados y de quienes perciben la Asignación Universal por Hijo.

La relación de Guzmán con su par de Producción, Matías Kulfas, también parte del círculo del albertismo, es la que permitirá elaborar la política económica para reactivar el mercado interno generando puestos de trabajo genuinos, reestructurando el sistema impositivo y aplicando- como anunció el Jefe de Estado ayer- un plan de créditos “no bancarios” a tasas bajas como parte de un acuerdo social. A su vez, se creará un Consejo Económico y Social integrado por los distintos sectores del aparato productivo nacional, poderes públicos y organizaciones de la sociedad civil para dirimir necesidades. El gobierno anunció, además, que los fondos reservados de la Agencia Federal de Inteligencia, órgano que será intervenido, serán reasignados al Plan contra el Hambre; y el Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, adelantó el envío de proyectos para declarar la emergencia alimentaria y sanitaria.

Por su parte, en el plano local será Roberto Dib Ashur quien digite la economía que, según el ex mandatario Juan Manuel Urtubey, cuenta con reservas y tiene fondos para sostener la estructura laboral. Si bien no ha habido definiciones particulares sobre el Presupuesto Provincial, el cual llegaría próximamente al Poder Legislativo, la administración Sáenz aplicaría un recorte de la planta estatal, cuyo monto en salarios representa prácticamente el 70% del total. “Queremos ir acercándonos a valores más normales” deslizó al respecto el Coordinador de Gobernación, Pablo Outes, aunque aclaró: “pero en forma moderada, a medida que se reactive el sector productivo”. Una de las opciones serían adelantar jubilaciones. Resta saber qué entiende el oficialismo por ‘normalidad’ y ‘moderación’. De hecho, una de las especulaciones que ganó terreno en la agenda mediática fue la aplicación de la política salarial: si los sueldos de la administración pública estarán equiparados a los índices de inflación o no. Aún no hay definiciones oficiales sobre ello y aquí juegan un rol central los Municipios, languidecidos de industrias.

Tal vez una lectura más concreta surja de la decisión que tome el oficialismo respecto a las Cooperadoras Asistenciales, cuyo financiamiento fue eliminado al aplicar la ley conocida como “Consenso Fiscal”. Un proyecto de ley aprobado en la Cámara de Diputados comanda la financiación de estas entidades con un “Fondo Solidario de Asistencia Social que se formará con el equivalente al 5% de lo recaudado mensualmente por el Impuesto a las Actividades Económicas, tanto a contribuyentes jurisdiccionales como a contribuyentes del Convenio Multilateral”; es decir a los juegos de azar, casinos, lotería y boletas de tómbola, entre otras. Sólo en Capital hay unas 300 personas que penden de un hilo. El financiamiento, sostuvo Outes ante la prensa, dependerá “mucho” de lo que suceda a nivel Nación y el orden de prioridad para contener la difícil situación social.

Hasta ahora es todo hermetismo. Sí se pueden lanzar conjeturas a partir de lo que se conoce públicamente. Dib Ashur fue Subsecretario de Políticas Internacionales, Ministro de Educación, vicerrector administrativo de la UCASAL y es parte de la Red de Acción Política (RAP), financiada por multinacionales con intereses globales, que se encarga de “formar” a políticos y jueces de distintos países. En ésa usina política-ideológica norteamericana juegan los poderes económicos para intentar incidir en la administración de la cosa pública a favor de sus intereses corporativos; a saber: reducciones impositivas para la explotación de recursos y magros beneficios contractuales por la actividad en las sociedades.

Como es sabido, el macrista Martín De los Ríos ocupará el Ministerio de Producción y Desarrollo Sustentable. Si el titular del PRO local emula las políticas de sus mentores a nivel nacional, habría que preocuparse por las decisiones en torno a las energías renovables (la provincia cuenta con lugares estratégicos de interés global), la extracción del litio, la producción de soja y, por consiguiente, la mirada respecto a la flora y fauna en torno al avance de la frontera agrícola, las regalías gasíferas y petroleras, entre otras. Aquí se verá o una mirada de protección y defensa de los recursos provinciales o la entrega de los mismos a empresas de capitales extranjeros.

Seguridad

La designación del Coronel Juan Manuel Pulleiro al frente de la cartera Seguridad generó un fuerte rechazo de organismos de derechos humanos, políticos y sociales. El ex Jefe del Ejército dejó su cargo para luego formar parte del programa de recuperación y mantenimiento de plazas de la Municipalidad capitalina. Pulleiro es un confeso negacionista del Terrorismo de Estado y reivindicó en distintas oportunidades el rol de las fuerzas de la última dictadura cívico-militar. Además de los resquemores con sectores de la sociedad civil, El Coronel deberá sortear las relaciones intramuros: el verticalismo que predomina en la estructura militar invita a pensar si Pulleiro podrá manejarse en su entorno sin incurrir en gestos que provoquen rechazo en los estatales. La relación cambia y será un desafío ver cómo va a caer su conducción. Pero la cuestión va más allá.

En el Ministerio de Seguridad de la Nación fue designada la antropóloga e investigadora Sabina Frederic. El Presidente ha dejado en claro que las Fuerzas Armadas y de Seguridad deben estar subordinadas a la democracia, esto es, al poder político que delega el voto popular. En distintas entrevistas Frederic criticó la política de Patricia Bullrich señalando que alentaron un discurso que no caló hondo en las instituciones más allá de casos particulares con respaldo político (como el caso Chocobar de matar por la espalda).

Algunos creerán que es mejor que haya más gente presa. El problema es que esa cantidad de personas detenidas, lo que es un daño innecesario sobre personas que en ciertos casos podrían ser sancionadas a través de penas más blandas, no ha modificado los patrones delictivos y mucho menos la oferta de drogas, ni el consumo de drogas. Me refiero a las drogas porque ha sido el principal objetivo de Cambiemos, acabar con el narcotráfico, cosa que no ha hecho”, señaló la flamante ministra al portal Motor Económico. Esta última frase se ajusta a informes del Servicio Penitenciario en el que dan cuenta que en cárceles federales los presos están hacinados y que muchos son los casos en los que no tienen sentencia firme.

Por su parte, Frederic se encargó de desarmar la idea de Cambiemos que hizo creer que “el terrorismo internacional es una amenaza para nosotros”. La concepción se contrapone a la visión del anterior gobierno que replicó la teoría que utiliza Estados Unidos para invadir pueblos y justificarlo. Enorme tarea para ella y para el ministro de Defensa, Agustín Rossi, quienes deberán tutelar las políticas para con un sector muchas veces reticentes a aceptar las condiciones del juego democrático desde una perspectiva popular. A ello debe sumarse el contexto regional: el Golpe en Bolivia tras el levantamiento de la cúpula militar y de la Policía Nacional y las represiones a las protestas sociales de Carabineros en Chile y de las fuerzas en Ecuador, son casos concretos para encender alarmas y repensar una política de seguridad y de defensa que contemple los derechos humanos, que responda las demandas del sector y que, al mismo tiempo, sostengan que las fuerzas estén al servicio de la Nación y el Pueblo en su conjunto.

Desde la óptica imperialista los Estados de Bienestar son populismos que obstaculizan el “progreso”. ¿Qué progreso? El concebido por el capitalismo salvaje: la mano invisible del mercado que deja merced de las corporaciones la administración de la política pública. Así, en el plano económico achican el Estado y dejan riendas sueltas al mercado, incorporando tecnócratas en la esfera pública que confisquen leyes impopulares. En el plano de la seguridad, vitorean contra el narcotráfico y el terrorismo mundial generando falsas alarmas; construyen enemigos internos para justificar la represión y avalan la mano dura celebrando los muertos indefensos.

Existe, a entender de quien escribe, un choque frontal entre quienes están encargados de las carteras en la administración federal y en la provincia. ¿Cuál será la postura de Dib Ashur y De Los Ríos? ¿Y la de Pulleiro? ¿Habrá cortocircuitos con Nación? Muchas son las preguntas y pocas las certezas, aunque una suena fuerte: podrían dinamitarse puentes y tensar las relaciones.

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