Presupuesto 2019: El ajuste también llegó a los Bosques Nativos

Los fondos que destina Nación para el próximo año fueron congelados y representan un porcentaje inferior a lo que manda la ley. Desde Fundación Vida Silvestre advirtieron su preocupación. La biodiversidad y el modelo oficial en números.  

Por Emiliano Frascaroli

La conservación de los bosques es un factor indispensable para las condiciones climáticas; como hemos visto, la tala de árboles en grandes proporciones desemboca en inundaciones. Argentina posee bosques nativos que además de ser atractivos contienen una biodiversidad excepcional admirada por el mundo. Esas tierras están protegidas por la Ley de Bosques 26.331 sancionada en 2007 que, entre otras cosas, prohíbe la deforestación y asigna dinero para la conservación, regulación hídrica, cuidado del suelo y el agua y la defensa de la identidad cultural. Los bosques nativos son unas 30 millones de hectáreas en todo el país.

En otro artículo publicado en este medio se analiza las relaciones del modelo de la agricultura de explotación del suelo y exportación de granos, la deforestación y las consecuencias que ello arrastra. No obstante, es importante atender también a las normas vigentes y, por tanto, al dinero que los argentinos destinamos al cuidado de nuestro ecosistema.

Presupuesto 2019. El artículo 30 de la norma aprobada durante el kirchnerismo creó el Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos el cual está compuesto por las partidas que el Gobierno Nacional incorpora en el presupuesto anual, las que no pueden ser inferiores al 0,3% del total, y por el 2% de las retenciones por la exportación de productos de la agricultura, la ganadería y el sector forestal.

La Cámara de Diputados aprobó ayer el Presupuesto para el ejercicio del 2019, el cual prevé un recorte de fondos destinados al cuidado de los bosques nativos argentinos. El ajuste es superior al 50 por ciento comparado con las partidas destinadas para este año. Esto equivale a que los organismos estatales que trabajan para la conservación del ecosistema recibirán el año que viene casi 26 millones de dólares menos, es decir más de mil millones de pesos.  El análisis surge comparando el aumento del dólar proyectado para 2018 ($19,3) y para 2019 ($40,10) y las partidas destinadas.

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Según cálculos de la Fundación Vida Silvestre, Cambiemos debería invertir 12.500 millones de pesos contra los $595 millones que ofrece. Este monto representa a penas el 4,75% de lo que corresponde, con fondos prácticamente congelados anualmente. Si lo comparamos con el presupuesto aprobado en 2015, el último año de la gestión de Cristina Kirchner, se destinaron 25 millones de dólares, por lo que la cifra actual representa una baja de USD 11 millones.

Manuel Jaramillo, director General de la organización ambientalista, señaló: “Sin el adecuado estímulo financiero previsto por la Ley de Bosques las provincias se ven imposibilitadas de fortalecer, de manera apropiada, su capacidad de fiscalización, control y vigilancia. Por otro lado los propietarios de áreas con bosques nativos no reciben estímulos para desarrollar el uso sustentable o compensaciones por las áreas que deben destinarse exclusivamente a la conservación. Mientras el gobierno de turno desoye el pedido de la sociedad, la deforestación continúa, se pierden bosques, biodiversidad, servicios ambientales y oportunidades de un real desarrollo sustentable”.

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Antecedentes. No es casual que Cambiemos disminuya la inversión a la protección del ecosistema, ya que ha tomado ciertas medidas a lo largo de su gestión que apuntan a negocios privados con la extranjerización de la tierra. A fines de junio de 2016, el presidente Mauricio Macri modificó la Ley de Tierras– aprobada en 2011- a través del Decreto 820/16. Con esa decisión habilitó a empresarios extranjeros a comprar suelo argentino eliminando los límites para la concentración de muchas tierras locales en pocas manos de afuera. De allí que el decreto presidencial apuntara también a la restricción del control que facultaba al Registro Nacional de Tierras el análisis de los papeles para evitar negociados con nuestro territorio y tener un listado de los titulares de empresas.

La visión oficialista de perder soberanía entregando propiedad nacional a los capitales especulativos generó un fuerte rechazo de pequeños productores rurales  y organizaciones indígenas. Uno de las posiciones más férreas contra la medida del Gobierno Nacional provino del titular de la Federación Agraria Argentina, Pedro Peretti, quien apuntó: “Esto no es sólo económico, tiene un fuerte componente ideológico (…). Uno de los principales triunfos culturales de la oligarquía es que en nuestro país no se discuta el problema de la tierra, el tamaño de las explotaciones y quién es el dueño, son temas que nunca se hablan”.

Por su parte, el abogado del Movimiento Nacional Campesino Indígena, Ramiro Fresneda, señaló en su momento que el DNU de Macri “incide de forma negativa en los sectores más vulnerables del campo profundo, como el campesinado y los pueblos originarios, que se encuentran aún en zonas donde hay reservas de bosque nativo y acuíferos”.

El desfinanciamiento a la Ley de Bosques se complementa con los despidos masivos en el extinto Ministerio de Agroindustria, principalmente a trabajadores de la Agricultura Familiar. La cesantía de profesionales que estrecharon lazos con las comunidades campesinas e indígenas es un claro ejemplo de la visión oficial respecto a los bosques nativos, sus poblaciones y el ecosistema como así también del modelo económico que enarbola.

Cambiemos no sólo no implementa una política pública a favor de la soberanía de la tierra y de la producción local ni mucho menos respeta la autodeterminación de los pueblos, sino que, a contramano, alienta los negocios privados con recursos colectivos. Ser indiferentes y ajustar recursos en esta área, también es entregar al país.

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