Norma Arrostito: Mujeres en la Historia

Militante política, fundadora de Montoneros. Norma Arrostito se mantuvo fiel a sus ideales hasta el final. Participó en el secuestro y asesinato de Aramburo lo que le costó ser una pieza en el “tour del horror” de la ESMA.

Por Naty Fernández

Norma Arrostito nació el 17 de enero de 1940 en Capital Federal.  Se recibió de maestra, comenzó a estudiar Medicina, que luego cambió por Ciencias Naturales y militó políticamente en su Facultad.

Trabajaba como secretaria en un jardín de infantes y a los 24 años de edad contrajo matrimonio con Rubén Ricardo Roitvan.

Arrostito se había iniciado en la militancia de la mano del PC y luego en Acción Revolucionaria Peronista, de John William Cooke, hacia 1965.

En 1966 participa junto a Amanda Peralta en acciones de apoyo a obreros portuarios en huelga y es detenida, oportunidad en que conoce en la cárcel a Fernando Abal Medina, de quien se enamora y la acerca al cristianismo revolucionario. En 1967 Norma Arrostito ingresa al Comando Camilo Torres, agrupación política de raíz católica dirigida por el exseminarista Juan García Elorrio, en la que conoce entre otros a Mario Firmenich y Carlos Gustavo Ramus.

Norma Arrostito fue una de las fundadoras de Montoneros, cuyo acto inaugural fue el secuestro y asesinato de Aramburu el 29 de Mayo de 1970.

Fue la única integrante femenina en la conducción de Montoneros en sus orígenes, aunque luego de muerto Abal Medina en un enfrentamiento con la Policía de la Provincia de Buenos Aires ocurrido el 7 de septiembre de 1970, comenzó a alejarse gradualmente de la cúpula dirigente debido a discrepancias ideológicas y metodológicas sobre el accionar de la organización armada. En esta etapa algunos montoneros comenzaron a referirse a ella mencionándola como La Viuda.

El 13 de julio de 1971, la Policía Federal Argentina publicó su pedido de captura, con orden del día N° 154, en la cual se indicaba: “Arrostito Ester Norma (a) Irma C.I. 4.714.723 Argentina, 30 años, casada, maestra, cutis blanco, 1.62 m (sic) de altura, hábil maquilladora y usa peluca, participó del asalto al garaje de la calle Emilio Lamarca robando los vehículos utilizados posteriormente en el secuestro del Teniente General Aramburu, actuando luego de campana al consumarse ese hecho delictuoso. Recibió adiestramiento comunista especial en Cuba”.

El 25 de mayo de 1973 se beneficia con la amnistía decretada por el recientemente electo presidente peronista Héctor José Cámpora.

En 1975, muerto Perón, Montoneros fue proscripto y Norma pasó a la clandestinidad.

El 2 de diciembre de 1976 el proceso militar simuló su asesinato en Lomas de Zamora. Arrostito vivía por entonces en Barracas y tenía pautada una cita con una tal “Mercedes” a las 11, nunca llegó.

Gavi llevaba grilletes y esposas en todo momento “En la ESMA había visitas guiadas y parte del tour del horror era mostrar compañeros de relevancia, sobre todo en el caso de Gavi” relata Graciela Daleo. El director de la ESMA era Rubén Jacinto Chamorro.

Elisa Tokar declara que Arrostito también provocaba admiración en algunos alumnos de la ESMA (“los verdes”) que oficiaban de guardianes de los detenidos-desaparecidos. Elisa recuerda que había uno de los verdes que mantenía largas charlas con Gavi. “Era un verde jovencito, muy enamoradizo. Él me contaba que le proponía escaparse. Totalmente loco. No hubiesen podido. Él hubiese muerto en el intento si la ayudaba”

Chamorro estableció algún tipo de relación con Norma, le contaba sobre cuestiones que lo atormentaban (según el relato en Putas y Guerrilleras, de Miriam Lewin y Olga Wornat). Por lo que ella le pidió tres cosas:

  • que no la violaran;
  • que la fusilaran porque quería una muerte diga; y
  • que el tiro se lo pegara él.  

El 15 de enero de 1978, Norma Arrostito era asesinada en la ESMA con una inyección de pentotal por orden del Tigre Acosta.

“Yo no me rindo. Yo no colaboro. Mi nombre es Norma Esther Arrostito. Mi nombre de guerra es Gavi. Mi grado es capitana del ejército Montonero. Esta es la única información que les pienso brindar”. Por los testimonios recogidos, Gavi o Irma, no mintió.

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