México brinda asilo político a Evo Morales

El gobierno de López Obrador enaltece una tradición política del país azteca y resguarda la seguridad del Presidente Constitucional indígena. Las FFAA salieron a las calles bolivianas ante la avalancha popular contra el Golpe de Estado. E.F.

En un acto de profundo humanitarismo y de alto impacto en materia de política internacional, Andrés Manuel López Obrador abrió las puertas de México para dar asilo a Evo Morales Ayma tras su derrocamiento el domingo. Aún se espera su arribo.

Ayer el presidente constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia junto a su vice, Alvaro García Linera, y la ministra de Salud, Gabriela Montaño, fueron recogidos por el avión del gobierno azteca.

La gestión fue lograda a través de una red diplomática que entretejió, entre otros, el presidente electo de Argentina, Alberto Fernández, y de la cual participaron los presidentes de Perú y Paraguay, Martín Vizcarra y Mario Abdo, respectivamente. Todos consensuaron proteger a Morales.

Fernández expresó su gratitud para con la gestión del presidente peruano. “Se movió diplomáticamente para facilitar la llegada de ese avión. (…) Gracias al presidente Vizcarra. Perú es otro país que muchas veces abrió las puertas a los necesitados y perseguidos de América Latina”, sostuvo en la presentación de un libro junto al exsenador chileno e integrante del Grupo Puebla, Marcos Enríquez-Ominami.

“Ya despegó el avión de la Fuerza Aérea Mexicana con Evo Morales a bordo. De a cuerdo a las convenciones internacionales vigentes está bajo la protección del de México. Su vida e integridad están a salvo”, informaba el canciller mexicano Marcelo Ebrard.

De esta manera, México reivindicó una tradición política de resguardo a perseguidos políticos que han sido obligados a buscar asilo en ese país norteamericano. En la lista figuran, entre otros, el escritor y político cubano José Martí, el soviético León Trotsky y la Nobel guatemalteca Rigoberto Menchú.

“Hermanas y hermanos, parto rumbo a México, agradecido por el desprendimiento del Gobierno de ese pueblo hermano que nos brindó asilo para cuidar nuestra vida. Me duele abandonar el país por razones políticas, pero siempre estaré pendiente. Pronto volveré con más fuerza y energía”, tuitó Morales.

Mientras tanto, en Bolivia pasó que:

1) Se produjo un masivo levantamiento popular contra el Golpe de Estado de sectores indígenas, el campesinado y los trabajadores mineros principalmente de La Paz y El Alto, quienes decidieron salir a las calles a respaldar al presidente constitucional Evo Morales Ayma y se declararon en guerra civil;

2) La Policía pidió intervención a las Fuerzas Armadas ante la reacción del Pueblo y la furia para con ellos mismos tras su revuelta y liberación del camino hacia el golpe, incluso huyendo de El Alto;

3) La senadora opositora, vicepresidenta segunda y autoproclamada líder de la transición como representante del Poder Legislativo, Jeanine Añez, ofició como “autoridad” del Ejecutivo- sin que mediaren los tiempos del proceso constitucional- y avaló el pedido danto riendas sueltas a la represión;

4) El Ejército sacó tanques a las calles y declaró el Estado de sitio golpeando brutalmente a la ciudadanía y persiguiendo y torturando a quienes expongan afinidad al MAS o simplemente no avale el derrocamiento;

5) La violencia golpista intentó saquear y prender fuego la casa de García Linera quien además de ser vicepresidente de Bolivia es un intelectual destacado a nivel regional y mundial. En su casa tiene una biblioteca con unos 30 mil libros, “una de las mejores bibliotecas de Bolivia”, dice Pablo Gentili, ex secretario ejecutivo de CLACSO. También avanzaron contra la casa de la ministra Montaño.

Lo anteriormente expuesto se dio al calor de la declaración del presidente estadounidense Donald Trump, quien celebró el Golpe y auguró tácitamente réplicas contra Venezuela y Nicaragua.

De igual forma lo hizo el canciller argentino Jorge Faurie quien reiteró la negación de un Golpe, a pesar de que cada vez son menos las posiciones en ese sentido: ¡hasta el GEN de Margarita Stolbizer lo entiende así!

Las declaraciones de Trump y la posición de Faurie fueron criticadas por el presidente electo Alberto Fernández en una clara discontinuidad de las posiciones políticas-ideológicas pero sobretodo de política internacional como Nación.

“Lo que se pensaba que pasaría en El Alto sucedió, y fueron miles de vecinos, en su gran mayoría de la nación aymara, que salieron a las calles a hacer frente al golpe de Estado, a defender el proceso de cambio, y algo muy profundo: la bandera whipala, que durante las horas de la ofensiva golpista fue quitada de instituciones y quemada en la calle por manifestantes de derecha”, escribió Marco Teruggi, enviado especial a La Paz del diario Página 12.

En tanto que un usuario de Twitter hizo circular un listado con dirigentes, funcionarios y militantes del MAS detenidos brutalmente por las fuerzas. Lo que se preveía como una cacería posterior al Golpe se está gestando. Es lo que buscan Carlos Mesa y Luis Fernando Camacho, los dos líderes golpistas de la parte política y civil, respectivamente: proscribir a un movimiento político persiguiendo a sus integrantes, torturando a sus familiares rompiendo sus hogares y desatando la violencia que se vive en Bolivia.

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