Crisis política en Colombia: Iván Duque y los tratados de paz.

La firma de los Acuerdo de Paz llevados a cabo por el Estado de Colombia y Las Farc es considerado uno de los hitos más importantes para su vida democrática. Sin embargo, las ultimas acciones del actual presidente erosionan la vitalidad de dichos acuerdos.

Por Nelson David Aguilar

Hacia finales del mes de Noviembre del año 2016, el gobierno de Colombia concretaba la firma de los Acuerdo de Paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).

Uno de sus principales impulsores, el expresidente Juan Manuel Santos, fue galardonado con un Premio Nobel de la Paz por llevar a cabo dicha tarea.

Sin embargo, desde antes de que se firmara los mismos, muchas personalidades del arco político, principalmente aquellos pertenecientes a sectores conservadores o de ultraderecha, se oponían a estos acuerdos argumentando que cientos de ex guerrilleros, traficantes de drogas y criminales quedarían impunes. Entre ellos, resalta la figura del actual presidente de Colombia Iván Duque.

En la actualidad los destinos de los Acuerdos de Paz se encuentran bajo los designios de aquellas personalidades políticas que se mostraron contrarios a la firma de los mismos.

Dentro de estos acuerdos, el gobierno se comprometia en gran medida a ayudar fomentar el desarrollo rural, implementar la educación universal desde preescolar hasta la secundaria, posibilitar el acceso a agua potable, al mismo tiempo que preveia dotar de electricidad, vías de comunicación, puentes y empleos a las poblaciones residentes en los espacios territoriales controlados por la ex guerrilla..

Asimismo, uno de los pilares centrales de este proceso tenia que ver con la promesa de esclarecer lo sucedidó durante el conflicto armado, como parte de un esfuerzo para lograr la reconciliación nacional.

Con ese fin, el acuerdo estableció la llamada Jurisdicción Especial para la Paz que son los tribunales que procesan estos crímenes y abusos.

“Hasta el momento, diez mil excombatientes y dos mil miembros de las fuerzas armadas se han comprometido a declarar bajo un amplio manto de inmunidad: podrán ser declarados responsables, pero no serán encarcelados, excepto por algunos delitos específicos” ( NICHOLAS CASEY )

Es esta parte del acuerdo lo que genero disconformmidad ante el grueso de la poblacion civil y politica, aunque el presidente Santos sorteó con exito este repudio al realizar modificaciones, revisiones y salvedades en los Acuerdos.

En las ultimas semanas el JEP (Junta Especial para Paz) había ordenado la liberación del ex guerrillero y comandante Jesus Santrich, pero la justicia ordinaria le imputó nuevos cargos, por lo que fue nuevamente detenido antes de concretar su liberacion.

Santrich es requerido por la justicia de Estados Unidos acusado de narcotráficante por lo que se solicito su extradicion hacia el pais estadounidense.

La decisión de la JEP que ordenaba la libertad inmediata de Santrich “fue oportunamente acatada” aseguró la Fiscalía en un escueto comunicado.

Sin embargo “como producto de la cooperación judicial internacional, en las últimas horas se han incorporado nuevas evidencias y elementos de prueba que dan cuenta con claridad de las circunstancias de sus delitos

Unos 3000 exguerrilleros se han rearmado. El ejército ha incrementado sus ataques contra ellos y contra otros supuestos criminales o rebeldes, lo que ha causado preocupación entre algunos oficiales ante la posibilidad de que esas tácticas agresivas ocasionen muertes civiles.

Se ha reportado que grupos paramilitares han matado al menos a quinientos activistas y líderes comunitarios desde que se logró el acuerdo de paz.

Más de 210.000 personas han sido desplazadas de sus hogares desde 2016 debido a la lucha renovada.El presidente actual, Iván Duque, y sus aliados en la derecha han saboteado parte del progreso pacífico del pacto, que establecía que el gobierno debía trabajar con los rebeldes para promover la sustitución de cultivos de coca.

Ha recortado los fondos para esa iniciativa y el año pasado la tierra usada para el cultivo de coca alcanzó un nuevo récord, mientras que paramilitares y grupos criminales, también atraídos por las ganancias de la cocaína, tomaron el control en regiones que fueron dominadas por las Farc.

Solo eso podría poner fin al acuerdo. Además, en un acto que aumentó las tensiones para la implementación, dos exlíderes de las Farc —entre ellos el negociador principal de la paz, Iván Márquez— se rehusaron a acudir ante el tribuna especial en abril.

El lunes 20 de mayo, Márquez dijo en sus redes sociales que fue un grave error haber entregado las armas.

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